No quería que conozca mi casa aún, ya era demasiado intimidante todo lo que contó y sabe más que toda mi familia y amistades del peor momento de mi vida. Viendo que no le doy una respuesta.
-Solo te dejo en la puerta, tengo más tarde una cena en familia, y no quiero que estés esperando un taxi sola, que fin de semana es difícil de conseguir un taxi o remis.
-Esta bien.
Quería pasar más tiempo con él, pero no quería que sea mi chófer, pero era cierto, de lo que salimos a la calle no aparecía ningún auto y la pierna me pedía sentarme. Ya en el auto seguimos conversando.
-No volviste a cursar?
-No, no volví a cursar presencial, pude hacer todo virtual y pude rendir en fechas especiales.
- Eso explica por que no te volví a ver, durante un año más seguí ahí, luego acepte un trabajo y deje el bar.
-No volvi al bar, lo evitaba, no quería volver a recordar el tema del accidente. Pero ahora, lo veo diferente.
-Tengo que preguntar esto.
Lo miro esperando que me haga la pregunta, y al no decir nada.
-Si, dime que quieres saber?
-Cuando saliste del bar, por que fue?
Trague duro, realmente no quería volver a ese momento tan espantoso y oscuro, pero prácticamente me sentía en deuda con el, estuvo ahí, cuando nadie más lo hizo, y sin saber ni me nombre.
-Recibe una llamada de una amiga-Dude en seguir contando-.
-Si no te sientes cómoda, no tienes que decirlo, esta bien, perdón por la pregunta incomoda.
Listo me compro, pero realmente quería contar a alguien lo que pasó ese día, tal vez sea una estúpida, pero siento esa confianza absurda, esa conexión, que con sólo personas contadas con los dedos de una mano tengo.
-No te preocupes, solo que no había pensado en eso hace mucho, lo que pasó fue que una supuesta amiga, me llamó, diciendo que mi ex quería publicar un video mío y de él, en una página de adultos. Yo ni siquiera pensé, solo le pregunté a donde estaba ella y a donde lo había visto, me dijo que estaban al frente en un bar muy elegante dentro del un hotel-Yo miraba al frente y vi de refilón, que él se giro rápido a mirarme y volvió su mirada a la calle y se mantuvo en silencio instando a continuar con mi relato-.
-Empezaron a sonar todas mis alarmas, que clase de broma macabra era esa, solo atine a salir despavorida y paso el accidente, así que nunca pude comprobar o entender que estaba pasando.
-Pero esa supuesta amiga, se entero de tu accidente, te fue a ver?
-yo perdí mi celular, se rompió en el accidente. Perdí también todos los números y cambie por un número nuevo que solo tenian mis padres. Dejé todas las r************* , abrí después canales nuevos de comunicación, pero íntegramente solo para estudiar y trabajar.
-Estas enojada con tus amigos o conocidos?
-Realmente no me importó para nada, la única amiga real con todas las letras es Marianita, la primera que le preocupo que yo no le respondiera o que no me llegaran los mensajes, y tuvo que mandarle mensajes a mis padres para saber donde estaba-Ya había estacionado en frente de mi casa y yo seguía con el relato, y el dándome toda la atención-.
-y es la única, si después llegaron conocidos o familia, pero no estaba de ánimo para lidiar con gente y poner una sonrisa falta en mis labios cuando estaba realmente muriendo de dolor.
-Entiendo, lamento que hayas pasado por todo eso.
-Gracias, pienso que lo que no te mata, te fortalece. Así que sigo remando, ya no en barro, ahora es más en dulce de leche -Me da una sonrisa, no de lastima, que es lo que más me sorprende, sino una de entendimiento-.
-Gracias por confiar en mi, algo tan traumático, como lo que te paso.
No pensé que me iba a ser tan fácil hablar con él.
-Gracias por brindarme el espacio, por escucharme sin juzgar, simplemente gracias por escuchar. Ni siquiera yo sabía que quería contar esto, ahora me siento más liviana y aliviada.
-Me alegra escuchar eso, te puedo pedir algo, no quieres que te lo tomes a mal, ni que te sientas obligada a hacerlo.
-Dime, que cosa?- con toda mi preocupación desbordando, que me diga que ya no quiere verme más.
-Te puedo dar un abrazo?
Me vuelve el alma al cuerpo, levanto un solo lado de mis labios, hasta que se forma una sonrisa, seguramente una sonrisa bien boba.
-Si puedes -Me dio un abrazo, suave, teniendo en cuenta que estamos a la par, sentados aún en el auto. Después de unos minutos, se aleja-.
-Te ayudo a bajar.
Antes que pude reaccionar, ya estaba dando la vuelta para ir abrirme mi puerta, mientras tanto intentaba destrabar el cinturón de seguridad.
-Te ayudo.
Y con un simple toque, me saco el cinturón y me tendió la mano para ayudarme a descender del vehículo.
-Gracias -le digo mirándolo a los ojos-
- Te acompaño a la escaleras.-Ya estando ahí, subí los escalones, y por fin quedé a su altura-.
-Me encantó todo, la invitación, el lugar, la charla y -quedé recalculando si decir o no que la compañía fue lo mejor-
-A mi también me encanto pasar esta tarde contigo.
Ambos reímos, creo que se dio cuenta que no pude decir exactamente eso.
-Gracias por traerme a casa.
-Me hubiera gustado pasar más tiempo, pero..
Lo mire alarmada
-Iba a decir que podíamos hacer algo mañana, pero recordé que es lunes, que debes tener tu agenda ocupada.
-La verdad que se me complica los días de semana laboral.
- Entiendo, aunque si no te molesta, podríamos seguir escribiendo o hablando por wapp o ig, y nos ponemos de acuerdo cuando ambos podamos hacer algo juntos, te parece?
-Me parece una idea genial.
Se acerca de golpe y me da un beso, en la cara, pero muy cerca de mi boca. Y me quedé esperando, que sea aún más cerca o sobre ella. Me dio un pequeño abrazo y retrocedió un paso atrás.
-Te dejo que descanses, gracias por esta tarde espectacular.
Le sonreí.
-Lo mismo digo -se fue alejando de a poco, mirándome sin darse la vuelta, casi que se cae, pero continúa hasta el auto. Y cuando sube me toca la bocina y me saluda con una de sus manos, mientras que con la otra tomaba el volante. Me quedé ahí parada, hasta que salió de mi frente y recién ingrese a mi casa-.
Cuando entre a mi casa, sentí vibrar mi celular, miro el mensaje:
-Gracias por esta bella tarde, espero que pronto se repita una nueva cita.
Me quedé en shock
Le respondo con un emoticón de un corazón.
-No se distraiga con el celular mientras conduce.
Mientras me cambiaba y acomodaba la casa, unos 25 minutos después me llego un mensaje.
-Ya llegué a mi destino, para que no te preocupes te escribía mensajes en los semáforos en rojo, se que igual no esta bien, no volverá a ocurrir lo prometo.
-No hay problema, solo no te pongas en peligro a vos y a las demás personas.
-Esta bien, luego te escribo.
-okey.