Estaba completamente feliz con todo lo que estaba sucediendo en mi vida. Ale y yo estábamos en la mejor etapa en la que podríamos estar. Muchos dicen que después de tener hijos las cosas se enfrían, pero eso no nos pasó a nosotros. Finalmente íbamos a hacer nuestra luna de miel, en el momento de la boda Ale pensó que era mejor no viajar debido a mi vientre y al embarazo complicado de trillizos. Aún los encontrábamos muy pequeños con un año, pero organizamos todo un cronograma con las niñas y la señora Rosangela para poder hacerlo. Lo revisamos varias veces, todo estaba bien con el cronograma, pero siempre existía esa pequeña preocupación. — ¿Ángel? —Ale ya estaba listo, y aquí estoy yo todavía cerrando la maleta. Cuando estuvimos en París en mi cumpleaños él no me dejó hacer mi propia mal

