Llegué a casa de Lupita lo más rápido que pude de hecho me había hasta cruzado varios semáforos en rojo. Salí rápidamente del coche y golpee. El corazón me iba a mil, sólo esperaba que estuviese bien Juls. La había llamado en el camino y ella no respondió, eso me estaba volviendo más loca. Volví a golpear porque tardaban en atender. Creí que me daría un infartó justo cuando la puerta se abrió. —Hola corazón. Llegaste muy rápido— comentó Lupita mientras me daba un abrazó. — Hola. Dijiste que era urgente por eso vine tan rápido como pude.— hablé confundida mirándola para corroborar que todo estuviera bien. Ella sonrió. ¿Acaso me estaba tomando el pelo?. —¿Sucede algo Lupita?.— pregunté poniéndome sería, sinceramente esta mujer no sabía que no debía llamar diciendo que era urgente si n

