Como los abuelos se vuelven locos por los bebés, los chicos los llevan con ellos que estaban cómodamente sentados charlando. — Abuelos, los pueden cuidar un momento, así nosotros jugamos un partidito de fútbol, dicen los chicos. — Si, como no, es un placer chicos vengan mis amores, pobres van de brazo en brazos estos bebes, las mamás se los dieron a las chicas, las chicas a los chicos y los chicos a nosotros, dice Roque, a mi pásame a mi leoncito, mira es igual al cabezón de chiquito, dice él. — A mi pásame a mi pequeña Louli, dice Carlos ¿Es increíble, Josep cómo se parecen tus hijas y sus hijas? — Yo quiero a cualquiera dice Benjamín, hace rato no tenemos bebés en casa, dice melancólico. — Bueno toma a Joaquín que su pobre padre está descansando, llego me lo dio y se fue a dormir, d

