Después de comer caminamos juntos al mueble más largo, yo me senté en la esquina del lado derecho y él en el lado izquierdo. Me quedé mirándolo mientras mi cabeza se llenaba de preguntas, tenía tantas cosas que preguntarle, pero no sabía por dónde comenzar.
—Me vas a preguntar algo o te quedaras ahí sentada viéndome toda la noche
—Quiero saber muchas cosas, pero no sé por dónde comenzar.
—Pregunta cualquier cosa o yo haré las preguntas. — dijo en un tono arrogante.
—Quiero saber más sobre el templo. ¿Cómo se llama? ¿Dónde está? ¿Qué hacen ahí? ¿Qué haces tú en ese lugar?
—El templo se llama Sherine of Calylis y se encuentra ubicado en la pequeña ciudad de Moonhill. Es un templo dedicado a la diosa Calylis, ella es la diosa de la vida. Nosotros nos encargamos de cumplir con sus designios y alabarla.
—¿Puedo saber cuáles son sus designios?
—Sí, ella nos asignó la labor de educar mujeres. En palabras simples les enseñamos cómo comportarse correctamente y como ser buenas esposas.
—Cuando dices les enseñamos ¿a quienes te refieres? Mejor dicho ¿Quiénes dirigen el templo?
—El templo lo dirige nuestra orden, Los hermanos Calys.
—¿Cuáles son las labores de los hermanos Calys?
—Nuestra orden esta dividida en rangos, a cada rango tiene tareas distintas, pero en resumen nos encargamos de orar, mantener el templo en buen estado, comprar suministros, cocinar, investigar y educar.
—¿Les hacen daño a las mujeres?
—No, jamás le haríamos daño a una mujer. Las mujeres son sagradas, las respetamos y las cuidamos apropiadamente.
—¿Entonces por qué las violan?
—¿De qué hablas? Nunca haríamos algo como eso, te estoy diciendo que las mujeres son sagradas, eso es un acto vil que se castiga con la muerte.
—Pues en tu orden hay algunos miembros que deben matar, yo vi como violaron a dos mujeres.
—Eso es imposible, debes estar equivocada, dime que viste. — exige Helios exasperado. Se nota que mi acusación lo molesto porque otra vez emite esa aura fría e intimidante que me pone los pelos de punta.
—La primera vez que fui a tu mundo escuché unas voces y me acerqué a ver qué pasaba, ahí pude ver como le llamaban la atención a una mujer por hacer mal algo, no recuerdo que, pero recuerdo que dijeron se merecía un castigo y un hombre comenzó a tener sexo con ella como castigo. No solo vi que le hicieron eso a una mujer, se lo hicieron a dos mujeres. Dijeron que las castigarían y tuvieron sexo con ellas. Obligar a una mujer a tener relaciones sexuales es una violación. — Helios me miró en silencio con su mirada fría y aterradora.
—¿Y tú estás segura que las obligaron? ¿tú viste que las maltrataran y las tomaran en contra de su voluntad?
—Estem… no exactamente, pero si las vi como las tomaban y ellas no se movían, ni hacían nada, por eso sé que es una violación.
—Pues te equivocas. A ellas no las tomaron en contra de su voluntad, eso fue una simple acción disciplinaria. Todas las mujeres del templo saben que así son los castigos y lo entienden y los aceptan. No se mueven porque no tienen motivos para moverse, saben bien lo que están haciendo.
Mis ojos se abrieron como platos ante la respuesta de Helios, como era eso posible. Cómo es que un templo religioso era capaz de tomar acciones disciplinarias usando el sexo, para mí no tenía sentido, pero al parecer en su mundo era totalmente normal.
—Por tu cara de sorpresa, Thea, supongo que en tu mundo no usan el sexo para disciplinar.
—No, en este mundo el sexo es algo muy íntimo y privado. Es algo que hacen las parejas, es muy íntimo de dos personas que se aman o en algunos casos de dos personas que se desean, también se usa para crear vida.
—En mi mundo también es un acto que genera vida, lo hacen las parejas casadas y también se usa para disciplinar, pero es algo mucho más complejo que no te explicare en este momento porque no te concierne. ¿Algo más que quieras saber?
—Sí, quiero que me digas la verdad ¿Qué haces aquí? ¿por qué me seguiste?
—Ya te lo dije. Te perseguí porque te escapaste antes de que pudiéramos hacerte unas preguntas. Los hermanos y yo queríamos saber más de ti y de tu mundo. Yo vine a hablar contigo y poder conocer más sobre tu mundo, estoy aquí para conocer tu mundo, por eso no me iré tan pronto. Tengo permiso para permanecer aquí varios días.
—Es decir que pretendes invadir me casa varios días.
—Sí — dijo descaradamente con una sonrisita de lado.
Puse los ojos en blanco para mostrarle mi desagrado y luego volví a hablar—Cuéntame más sobre ti ¿a qué te dedicas exactamente en tu mundo?
—Mi rol principal es investigar, paso la mayor parte de mis días leyendo o escribiendo. Ocasionalmente hago viajes de campo y registro en un diario todo para agregar mis descubrimientos a los archivos del templo. Siempre buscamos la manera de mejorar nuestro templo y la aldea. De vez en cuando doy clases a las mujeres del templo, ayudo a cargar las provisiones, limpiar. Al igual que todos los miembros del templo debo orar y colaborar con el mantenimiento del lugar.
—Bueno, con eso estoy conforme por ahora. Cuando se me ocurra algo más te preguntare.
—Entonces comenzare con mis preguntas. — asentí con la cabeza. —¿Cómo se llama este mundo?
—Tierra.
—Igual que mi mundo.
—¿Cómo encontraste la puerta que une nuestros mundos?
—Por accidente, estaba en ese jardín y cuando me acerque a las flores aparecí en tu mundo.
—¿Por qué eres especial?
—¿A qué te refieres?
—Quiero saber que te hace especial, debes tener algo especial en tu destino porque fuiste capaz de cruzar la puerta.
—No lo sé.
—¿Quién eres Thea?
—Mmmm, supongo que puedo iniciar diciendo que soy una mujer que se siente mujer y le gusta que la definan como mujer, pronombre ella.
—¿Qué rayos dices? Ya sé que eres una mujer — respondió Helios, interrumpiendo a Thea. En su cara se notaba la confusión y la molestia por esa respuesta tan tonta.
—En ese mundo es importante aclarar esas cosas, aquí no puedes juzgar un libro por su portada, es decir que alguien tenga cuerpo de mujer no quiere decir que se sienta un mujer o que quiera ser una mujer.
—¿Qué? ¿Están locos o qué? Como una mujer no va a ser una mujer
—Si quiere ser hombre puede ser hombre
—Eso no tiene sentido, eres lo que te asignan al nacer
—Quizás en tu mundo, aquí no. Luego te lo explicare mejor, por ahora dejemos este tema hasta aquí.
—Esta bien, mejor háblame de ti. Me quedo claro que eres una mujer.
—Mujer de 25 años, me gusta correr en las mañanas, me gustan los dulces pero los como poco porque me empalago muy rápido, mi comida favorita es la pizza.
—¿Qué es pizza? No tenemos de eso en nuestro mundo — La interrumpió Helios.
—Ya te muestro — dijo Thea mientras sacaba su celular y buscaba en google la foto de una pizza hawaiana. Cuando encontró una que le gustara se lo mostro a Helios — esto es una pizza, se hace con harina, le pones salsa, queso, jamón y cualquier ingrediente que te guste y luego lo cocinas en el horno.
—¿Qué es este aparato, como puedo ver una comida por aquí?
—Cierto que no sabes nada de tecnología. Esto es un celular, sirve para comunicarse con las personas y también para escuchar música, tomar fotografías o mostrar imágenes, como acabo de hacer contigo. Tiene miles de funciones, pero eso es lo básico.
—Es increíble — dijo maravillado observando el teléfono.
—Si eres amable conmigo te enseñare a usarlo.
—Yo siempre soy amable — dijo con cara de pocos amigos.
—No, siempre me mieras como si quisieras asesinarme.
—Me desagradas, quizás por eso tienes esa impresión, pero jamás te he faltado el respeto, tengo modales y siempre los uso, soy un caballero.
Me quedé en silencio observándolo, ya me imaginaba que no le agradaba pero me dolió escucharlo decirlo en voz alta. La verdad no podía esperar otra cosa después de haberle rociado la cara con gas pimienta.
—Bueno, lamento la interrupción, puedes continuar hablándome de ti, Thea. Que no me agrades no quiere decir que te haré daño, te di mi palabra. Yo solo quiero saber más de ti y tu mundo, investigar y recopilar información es mi trabajo y nunca dejo que mis sentimientos afecten mi trabajo.
—Pues, me gusta la naturaleza, disfruto ver el amanecer y el atardecer porque amo ver esa variedad de colores en el cielo. Me gustan las flores y disfruto fotografiar flores, plantas arboles, montañas, ríos. Trabajo en la empresa de mi padre y no sé que más decir sobre mi.
—¿Qué hay sobre tus sueños?
—Cuando era pequeña soñaba con ser una cantante famosa, pero no cantó muy bien así que abandone ese sueño hace mucho.
—No me refiero a eso. Hablo de los sueños que tienes cuando duermes ¿alguna vez has tenido un sueño repetitivo? ¿un sueño que se sentía tan real que no sabes diferenciar entre un sueño y la realidad? — al escuchar eso me tensé porque vino a mi mente el hombre sin rostro de mis sueños, el frío y el miedo que siempre sentía cuando aparecía en el bosque oscuro.
—¿Por qué lo preguntas?
—Entonces eso es un sí, te tensaste y por un momento el miedo se vio reflejado en tu cara. ¿Qué has soñado? — me miro esperando a que le contara mis sueños.
—¿Por qué quieres saber sobre mis sueños? — insistí.
—Porque en mi mundo los sueños son poderosos, pueden ser predicciones del futuro, imágenes del pasado, recuerdos de otras vidas, presagios. Algunos adivinan el futuro a través de los sueños porque nuestros sueños tienen mensajes ocultos y hay personas que se dedican a interpretar esos mensajes. Lo digo por experiencia propia, el día que apareciste soñé con eso, esa noche me dijeron que nuestros mundos estaban alineados y la puerta que nos conecta pronto se abriría. Unas horas más tarde apareciste tú.
No le respondí, solo lo mire mientras mordía un lado de mi labio inferior, es algo que siempre hago cuando estoy un poco nerviosa, eso me ayuda a enfocarme. Él pareció notarlo, sabe que yo había tenido algún sueño importante, sabía que yo ocultaba algo y su intensa mirada pedía a gritos que confesara mis secretos.
—¿Entonces?
—¿Entonces qué?
—¿Qué esperas para contarme lo que soñaste? Te da pena decirme o quizás me ocultas algo.
—No oculto nada, simplemente es extraño hablar de eso contigo, creo que tú también me ocultas algo, no confió en ti y no sé si usaras lo que te diga en mi contra.
Helios dio un largo suspiro —Ya te lo dije miles de veces, estoy aquí para investigar, saber de tus sueños me puede ayudar a descubrir la razón por la que puedes atravesar el portal a nuestro mundo, quiero saber si tú eres la mujer que hemos estado esperando por años o si fue un accidente que encontraras la puerta que conecta nuestros mundos. Quiero descubrir si realmente tu destino está vinculado a nuestro mundo y si no eres tú quiero encontrar a nuestra “elegida”.
Me quedé en silencio unos segundos pensando en sus palabras, si él sabe cómo interpretar sueños quizás pueda ayudarme a entender ese sueño, quizás él pueda ayudarme a saber quien es el hombre sin rostro de mis sueños. Tal vez ese sueño es el presagio de algo que está por pasar o quizás es el recuerdo de otra vida como dijo. Nunca creí en esas tonterías, pero estas últimas semanas me han hecho cambiar de opinión.
—Está bien, Helios, te contare mis sueños.