Capítulo 6 - El encuentro

1694 Words
Sherine of Calylis Estoy en medio de la oscuridad, avanzo sin saber a dónde voy hasta que logro ver un punto blanco a lo lejos, avanzo en la dirección el punto. A medida que avanzo el punto de luz se ve cada vez más grande, más y más, ya casi lo alcanzo, unos pasos más y llego a él. Paso a través de la luz y llego a un bosque soleado con muchas flores y árboles, al parecer estoy en el claro del bosque. A lo lejos escucho agua, parece una cascada, quiero ir a verla así que comienzo a avanzar en dirección del sonido, cada paso que doy escucho más cerca el sonido del agua cayendo, ahora estoy muy segura que es una casada. Ya puedo sentir la humedad en el aire y el rugido del agua cayendo, atravieso un área llena de árboles y logro ver la cascada, avanzo en su dirección, pero me detengo al ver que no estoy solo. Una mujer está parada frente a la cascada, dándome la espalda. No sé porque no me detengo, sigo caminando hacia ella, me siento atraído hacia ella y no sé porque, siento un anhelo como si ya nos conociéramos y la hubiera estado buscando. Es bajita, delgada, su cabello es largo y oscuro como la noche. Su ropa es similar a la que usan las mujeres en el templo, la diferencia es que es su túnica es color blanco, pero no sé quién es ella, no la reconozco, deseo verle la cara. Cuando estoy a unos pasos de alcanzarla, estiro mi brazo para tocarla, ella parece darse cuenta de mi presencia y se voltea. Despierto de golpe, estoy en la oscuridad de mi habitación, solo y con una sensación desagradable. Nosotros somos una orden que solo hace el bien, abundan los sentimientos positivos y la bondad, pero yo no puedo evitar maldecir en silencio. Desde que esa mujer apareció mi vida se puso de cabeza, eso me hace odiarla. Mi vida era bastante tranquila antes de toparme con ella. Pasaba mis días tranquilo leyendo, investigando, escribiendo en la biblioteca, de vez en cuando debía dar clases, asistir a reuniones y en contadas ocasiones hacer viajes de campo, pero cuando ella llego me vi obligado a permanecer en el jardín externo, esperando a que ella apareciera, solo tenía permitido abandonar mi puesto para ir a comer, ir al baño o dormir. Incluso mis horas y mi rutina de sueño se viero afectadas porque no puedo ir a mi cuarto hasta que alguno de los practicantes ocupe mi puesto, me convertí en un vigilante, limitando mis tareas diarias a recorrer este jardín hasta que ella vuelva. El día que ella aprecio los sabios decidieron que yo debía mantenerme en el jardín con un pequeño equipaje listo, en caso de que ella volviera a aparecer. El plan de los sabios es que yo vaya a su mundo y me quede un tiempo allá para poder ver como es, que lo diferencia de nuestro mundo y aprender todo lo pueda de ese lugar y traerla a ella de regreso a nuestro templo para ver que la hace tan especial, los sabios quieren saber si cualquier humano como ella puede venir a nuestro mundo o si su mundo representa un peligro para nosotros. Yo no estuve de acuerdo con ese plan, pero no me quedó más opción que obedecerlos. Me baño, me cambio y organizo nuevamente mi equipaje: Papel para escribir mis anotaciones, dos potes de tinta, pluma para escribir y ropa. Cuando estoy por salir de mi habitación tocan la puerta. Suspiro, ya vienen a llevarme de regreso al jardín. Abro la puerta y veo a Thomas, un joven practicante de 19 años, piel clara, ojos oscuros y cabello castaño. Me sonríe y dice —Buenos días, hermano, lo están esperando en el jardín. —Buenos días, Thomas, ya iba para allá, estoy terminando de organizar mi equipaje como cada mañana. — digo mientras regreso a la habitación a tomar mis cosas e irme. —Aún no, Thomas —¿Quiere que le lleve algo de comer al jardín? —Si eso no interrumpe tus tareas de la mañana te lo agradecería mucho —Tranquilo hermano Helios, no es ningún problema. —Muchas gracias —le digo y después le sonrío y cierro la puerta de mi habitación para dirigirme al jardín exterior. Otra mañana desperdiciada, la mujer no apareció hoy, aproveché que llegaron mis relevos y fui a comer y descansar un rato. Justo cuando voy de regreso al punto de espera la veo, va corriendo en dirección al portal, así que no pierdo tiempo y la alcanzo. Logré detenerla, hablar con ella, pero antes de que llegaran los sabios se escapó. Me roció un líquido que quemaba mis ojos, fue horrible, pero eso no me detuvo solo aumentó mi odio hacía ella. Apenas pude volver a abrir los ojos corrí hacía el portal y lo atravesé con la esperanza de encontrarla, no dejaré que se vuelva a escapar de mí. Cierro mis ojos y doy un paso adelante para atravesar el portal y no siento nada, quizás no funciono, pero cuando abro los ojos me sorprendo. Sí funcionó, estoy en un lugar completamente diferente a casa, estructuras más grandes que un molino y no veo montañas. Miro a todos lados y la veo, está caminando hacia lo que parece una puerta, así que en silencio y con mucho cuidado comienzo a seguirla. Después de pasar la puerta se dirige a lo que parece una escalera y comenzamos a bajar, lo que me parce una eternidad. Cuando ella cruza en una esquina de la escalera la pierdo de vista, me asusto y acelero el paso, vuelve a aparecer en mi campo de visión atravesando unas puertas de cristal. Espero a que ella pase para seguirla, me aterra perderme en este lugar, no sé si puedo ser capaz de regresar solo. Al salir de la torre de las escaleras me aterro aún más. Es un lugar muy ruidoso, las carrozas se impulsan solas, no hay caballos en ningún lugar, veo humo y mucho cemento en todos lados. Esta es una dimensión caótica y con poca naturaleza. Sigo a la mujer primero en línea recta, luego cruza a la derecha, después en línea recta un buen rato y luego otro cruce. Todas las personas que se cruzan en mi camino me miran extrañados, al igual que yo a ellos. Todos tienen ropas y zapatos similares a los que usa Thea. Avanzo con mucho cuidado, acercándome a ella cada vez más, aun así, ella nunca se da cuenta que la estoy siguiendo y no me sorprende, en ese lugar hay mucha gente y mucho ruido. Thea entra en otra torre y yo me apresuro para no perderla. En la torre cruza a la izquierda y sube otras escaleras, esta vez solo sube dos pisos y entra a un pasillo lleno se puertas. Observo en la esquina mientras ella busca algo para abrir una puerta. Apenas la abre la puerta corro y meto mi pie en su puerta para evitar que la cierre. Cuando me ve sus ojos se abren como platos, trata que cerrar para evitar que yo entre. Yo soy mucho más fuerte que ella, logro abrir, entro y cierro la puerta y tapo mis ojos con mis manos para evitar que vuelva a dañar mis ojos con esa extraña cosa que usó antes. —No vuelvas a lastimar mis ojos, yo no te haré daño, aunque tú ya me dañaste a mí. —¿Qué haces aquí? ¿cómo me encontraste? —pregunta con su voz temblando de miedo, estoy seguro que ella tiene miedo de que yo pueda vengarme por lo que me hizo. Como no me garantiza mi seguridad mantengo mis manos en mis ojos y respondo —Te seguí cuando huiste de mí. —¿Qué quieres de mí? yo te respondí lo que me preguntaste, te dije mi nombre y de dónde vengo. —Sí, pero eso no fue suficiente. —¿Por qué no te tapas los ojos? —Porque no confío en ti. —Yo tampoco confío en ti, pero prometo no dañarte a menos que me sienta en peligro. No le respondo, pero poco a poco con mucha desconfianza descubro un ojo y cuando veo que no me ataca quito la otra mano de mi cara. Me impresiona lo que veo, todo es tan distinto al templo. Lo único que veo parecido es que en este mundo también tienen puertas, muebles y ventanas, eso sí con un estilo distinto al de nuestro mundo, pero la misma función. Lo segundo que noto es que aquí no hay velas, ni antorchas en ningún lugar, supongo que tienen otra manera de iluminar. Tienen muchos objetos de color metal o quizás son cosas de metal. Mi enojo se disipa por la intriga, tengo tantas preguntas que hacerle, ahora que ya estoy relativamente seguro quiero saber que es todo lo que vi en el camino del portal hasta aquí, no me aguanto la curiosidad y pregunto —¿Qué es este lugar? — sin poder disimular la emoción de mi voz. —Este es mi apartamento, es decir el lugar en el que vivo. —¿Cómo una casa? —Exactamente, la diferencia es que los apartamentos son mucho más pequeños que las casa y hay muchos en un mismo edificio. —No entiendo — respondí muy confundido. Sus palabras no tenían sentido para mí. Thea me miró y se quedó en silencio unos minutos tratando que buscar la manera de explicarme, se dirigió a lo que parecía una ventana y me hizo señas para que me acercara. Cuando me pare a su lado habló —¿Ves esa estructura grande? —¿Lo que parece una torre gigante? —Sí, eso se llama edificio. Los edificios se dividen en pisos y en cada piso puedes encontrar varios apartamentos. Muchas personas viven en edificios en lugar de casas porque es menos costoso. ¿me explico? —Creo que ahora sí, entiendo un poco. —Muy bien, ahora me toca hacer las preguntas a mí.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD