Ónix estaba en la sala de espera del hospital. El doctor revisó a Elizabeth, Rita estaba a su lado, el doctor había dicho que podía tratarse de un colapso por estrés, pero de todas formas ordenó la realización de exámenes médicos para descartar cualquier otra enfermedad. Elizabeth estaba recostada en la camilla, tenía los ojos abiertos, pero la mirada perdida, todo lo que Rita le había dicho le parecía una película terrible, la peor de sus pesadillas, pero era real, la propia Rita lo sostuvo una y otra vez. Sabía que ese hombre estaba afuera, que esperaba para hablar con ella, Elizabeth tenía pavor, ni siquiera quería recordar su rostro. Todo lo que tenía en su cabeza era ese miedo, como si algo malo pudiera pasar, suplicó a Rita que fuera a hablar con Ónix para que se marchara. Ella n

