Capitulo 15 No lo dejaré ir

1260 Words
Narra Mercedes Esta mañana estaba tan contenta y con la ilusión de que al fin tenía el camino libre con Damián, y que al fin esa mujer ya no será mas parte de su vida, a pesar de que el idiota de Román lo hecho todo a perder. Pero aun así ella ha aceptado que entre el hombre que “ama” y ella, ya no queda nada, ni siquiera las cenizas. —Veo que las cosas van saliendo de maravilla. —Dice Dayana con una sonrisa maliciosa. La cual correspondo de igual manera. —No tienes idea de cuan tan feliz estoy por ello. —Y vaya que lo estoy. Tengo un buen presentimiento. —¿Y que opina mi sobrino? —Me mira con curiosidad. —Aun no le digo nada, hasta que sea seguro que las cosas serán como las he estado esperando. —Mas vale estar segura de ello. —Bueno, al menos no has necesitado de esa zorra de Hilda para que influya en él. —Eso fue lo mejor, no quiero involucrarla en eso, no quiero perder su “amistad” nuevamente. Ya que ella fue la única que me perdonó a pesar de todo. —Por cierto, Anthony no ha dejado de venir a verme, hay ocasiones en las que tengo que fingir que estoy indispuesta o de plano mando a decirle que no quiero verlo, y eso ya me tiene cansada. Ya deberías de verlo. —¿Se ha vuelto loca? —Nunca. No quiero saber nada de él y lo sabes muy bien. —Le digo molesta y ella sólo bufa. —Está bien, pero sólo te digo que se le nota lo mucho que te ama. —Debe ser una broma y una de mal gusto. —No es verdad, sólo la pasamos bien. Además, yo amo a Damián. —Y lucharé por su amor. —Bueno, que sea lo mejora para ti y mi sobrino. —Y así será. … Llego a mi departamento y me recuesto un rato, pensando en como reconquistar al hombre que amo, se supone que Marcus le envió las fotos y videos, con eso debería de bastar para que se aleje de ella definitivamente. Llega la niñera y así podre ir a ver a Damián, no voy a descansar, hasta que se dé cuenta de que él también me ama. —Que no coma chocolate o no podrá dormir. —Le digo y ella asiente. —No se preocupe. —Asiente. —Mami ¿A dónde vas? —Me mira con curiosidad. —Voy a ver a una amiga, Hilda. —Le digo y él me sonríe con ternura. —Tía, quiero verla. —Él la quiere mucho. —Pronto, cariño. —Le doy un beso y se regresa a ver su película. Salgo del departamento y me subo a mi carro. … Llego y me siento un poco nerviosa, no quiero perderlo para siempre. Toco el timbre y a los pocos minutos abre y está sorprendido de verme. —¿Qué haces aquí? ¿y Josh? —Pregunta por nuestro hijo y eso me pone feliz que se interese por él. —Lo dejé con la niñera y quería venir a verte… —Entro al departamento y me quedo parada en la sala mirando que hay algo raro aquí y efectivamente, veo unas maletas por el pasillo. ¿se piensa mudar? Se lo pregunto con una felicidad, porque así mi hijo crecerá en un excelente hogar. Pero lo veo negar y la verdad no comprendo. —No, me iré al extranjero. —¿Qué? ¿Cómo que se ira? Oh no, eso no. —Pero vas a regresar. ¿cierto? Digo, Josh te va a extrañar mucho y le va a doler que te vas. —Tengo hacerle cambiar de opinión, no me puede abandonar. Me dice que aun estando lejos, se seguirá haciendo cargo de mi hijo. —No, tú no nos puedes abandonar. De seguro te iras con esa zorra. —Damián no nos dejará. —No te atrevas a llamarla de esa manera, ¿quieres? —¿Qué le pasa? ¿aun siente algo por esa mujerzuela? —Ella te dejó por alguien más. O ¿ya lo olvidaste? —Lo miro con odio. Debe odiarla. —No es de tu incumbencia. Ese es sólo mi problema. —Esto no me puede estar pasando. —¡Si lo es! Porque yo te amo y jamás dejé de hacerlo, sé que cometí el gran error de proteger a esa loca, pero lo hice con buenas intenciones. —Le digo con desesperación, y es la verdad. Pero parece no creerme por su tono de voz. —Si, sabía que siempre le quiso hacer daño a Hilda, y yo lo evité. —Me atreví a traicionar a mi prima, Dayana por la vida de Hilda. —¡Por tu culpa Hilda casi m0ri4! ¿Por qué? Porque no denunciaste a esa mujer, y sabes que perdió a su primer bebito. —Sólo de recordarlo me duele, ese pequeño no tenia la culpa. —Y me arrepiento de ello. Ella me perdonó. ¿Por qué tú no? —Y es verdad, si se suponía que me amaba, ¿Por qué no lo hizo? —Damián, te pido una oportunidad de demostrarte lo mucho que te amo y que he cambiado mucho desde aquel día. Yo sacrifiqué mi propia vida por tu padre y mi amiga, y si sigo con vida es por algo, y sé que es por ti. Cásate conmigo y seamos felices, como debió ser desde el principio. —Le vuelvo a decir con desesperación, y quiero demostrarle que aún lo amo. —Jamás me casaría contigo. Te amé y vaya que lo hice, pero tú te encargaste de destruir ese amor, y gracias a ello, conocí a mi verdadero amor. —No lo puede decir de verdad. Lo miro y sólo veo odio hacia mí. Lo miro y no lo puedo creer. ¿Realmente ha dejado de amarme? No puedo dejar que se vaya, él es parte de mi vida, y si tengo que seguirlo al extranjero, lo haré. > Ese infeliz, sólo lo usé para darle celos a Damián, y mi hijo debió ser de Damián y no de ese mujeriego. … Me encuentro en un club nocturno, bebiendo unas cervezas, le pedí a la niñera que cuidara aun a mi hijo, que le pagaré horas extra, ella sin problema, que cualquier cosa me avisa. Y eso me tiene tranquila. —Eres difícil de encontrar ¿sabes? —Esa voz. Me giro y es Marcus. —¡Dios! Por un momento pensé que eras Anthony. —Respiro más aliviada. —¿Qué? ¿Cómo me confundes con ese idiota? —Dice un poco molesto. —Lo siento. Es sólo que Dayana me dijo que me ha estado buscando. —Sólo de recordarlo me fastidia. —No importa. Por cierto, ¿Cómo vas con tu amorcito? —Lo tenía que mencionar. —Nada de lo que hice funcionó, además, él se va del país, y pensaba en seguirlo a donde quiera que vaya. —Sin duda alguna. —Pues espero que esta vez te funcioné. Poque al idiota de Román, no lo consiguió. —Ni que me lo diga. —Descuida, de ser así, buscaré la manera para que Damián se quede conmigo. —De eso no hay duda alguna. Él volverá conmigo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD