Narra Maricela
Aun no podía creer que, cuando todo iba a la perfección, esa mujer haya aparecido justo en mi boda con el hombre que más he amado. Sin embargo, lo hizo con un hijo de Damián, o al menos es lo que se supone, aun así, eso hizo que se derrumbara todo lo que estaba construyendo con él.
Así que lo único que podía hacer, era salir de ese lugar y sacar mis cosas de su departamento, no soporto la idea de que tengan un hijo. ¿Y si lo chantajea con eso para que se casen? No creo que él sea capaz de aceptar algo así.
Como quiera, quiero tomar distancia y pensar mejor las cosas. Sé que él no quiere que me vaya, pero siento que es lo mejor que puedo hacer en estos momentos.
Así que me fui a casa de mi mejor amigo, Román, él tiene a su novio, y sé que no tendrá problemas para recibirme.
Después de algunos días recién mudada, fuimos a comer hamburguesas.
—Aun no puedo creer que ese c****n h d p te haya hecho algo así. —Dice con evidente enojo.
—Yo aun tengo la esperanza de que sea un malentendido. —Y es verdad.
—Mi niña, no puedes esperar nada de hombres como él. —Sé que mi amigo ha sufrido.
—Pero eso fue antes de conocerlo, y no creo que él haya estado enterado desde entonces. —Bueno, es lo que supongo.
—Sólo espero que tengas razón, y que ese bombón de hombre no sea como muchos. —Se relaja un poco poniendo una de sus manos sobre las mías.
Y su comentario me hizo reír, es muy ocurrente.
—Eres un tonto. —Le digo sin dejar de sonreír.
—¿Qué quieres que te diga? Es la verdad, que pena que sea hetero. —Sólo niego sonriendo.
De repente algo llama mi atención y ahí está él. ¿Qué hace aquí?
Me levanto de mi lugar disculpándome con Román.
Llamo a Damián, sólo que me ignora. ¿Por qué?
Veo que apresura sus pasos y yo estoy casi corriendo, hasta alcanzarlo.
Se detiene y voltea mirándome con su hermosa sonrisa. Lo primero que me vino en mente, fue preguntarle que estaba haciendo por aquí, a lo que me respondió que sólo vino a comer. Quiero pensar que es el destino que nos vuelve a juntar, pero no me quiero hacer ilusiones.
Estaba por decir algo más, cuando me tomó por sorpresa diciéndome que se habia hecho una prueba de paternidad con la seguridad de que ese n**o no es suyo, y quiero pensar lo mismo.
—¿Y si es tu hijo? ¿Qué harás? —Duele decirlo, pero ¿Qué debo pensar entonces?
—Estoy seguro de que no será así. —Él me sonríe con seguridad.
—Eso espero, porque yo… —La voz de mi mejor amigo me interrumpe.
—¿Todo bien? —Mira con cierto odio a Damián y después me mira relajando su mirada.
—Si. Sólo estaba saludando a un… —Lo miro y siento que no tiene caso decir amigo, Román conoce la historia.
—Se nos hará tarde para el viaje. —Es verdad, ya lo estaba olvidando.
Me despido del amor de mi vida y salimos de la plaza comercial.
—¿Qué estaba haciendo aquí? —Lo siento molesto. Creí que las cosas ya habían quedado claras.
—Vino a comer, sólo fue una coincidencia. ¡Por dios! ¿Por qué te molesta? —Eso me molesta.
A veces pienso que le gusto, pero sé que no es así, él tiene novio.
—Eres como mi hermana y me preocupo por ti. —Tiene razón.
—Lo sé, pero todo estará bien. —O al menos eso espero.
…
Llegamos a Miami, la verdad necesitaba unas vacaciones, bueno, se suponía que debería de estar en mi luna de miel con Damián. En fin.
Me recuesto sobre la enorme cama y cerré los ojos, quería descansar y no pensar en nada.
Sin embargo, un mensaje me sacó de mis pensamientos.
Desconocido: Él no es tuyo.
Es lo único que dice. No le hice caso, seguramente debieron de equivocarse. lo dejo sobre la mesita de noche y decido levantarme y tomar una ducha, realmente la necesito.
Dos horas después…
Román pasó por mi para ir a la playa y no está mal mirar de vez en cuando, pero aun así no dejo de pensar en Damián y la manera en que teníamos intimidad.
Soñando con tener hijos después de nuestra boda, y todo se vino a bajo por culpa de esa mujer. Pido al ser divino o al universo por que salga negativa esa prueba y sólo así, ella lo dejaría en paz, sin embargo, siento que algo no anda bien. Sólo espero equivocarme.
Después de la playa, mi amigo y yo salimos a un antro a divertirnos y eso me trajo los recuerdos de cuando Damián me había defendido de mi ex, Carlos. Y fue ahí donde me enamoré de verdad. De alguien que valía totalmente la pena.
—Hola, guapa. —Se acerca a mi un hombre alto y de cuerpo atlético, cabello castaño con una sonrisa.
—Hola. —Le respondo con seriedad.
—Te invito a bailar. —Extiende su mano, veo a mi amigo quien me apoya para que lo acepte, pero la verdad no quiero hacerlo. pero termino cediendo.
Todo estaba bien, hasta que el idiota se atrevió a poner sus manos en mis glúteos. Me separo de él y le doy una fuerte cachetada.
—¡No me vuelvas a tocar! —Le grito con ira y él solo masajea su rostro.
—No eres mas que una pu… —Un golpe en la mandíbula es lo que recibe antes de insultarme. Me giro y es Román quien se lo dio. ¡Vaya! No conocía ese lado de él.
Siempre ha sido muy tranquilo. Me toma de la mano y decidimos salir de ahí.
—Discúlpame, no debí dejar que te sacara a bailar. —Se escucha triste.
—No te preocupes, tú no sabías como iba a reaccionar. —Me acerco a él y le doy un cálido beso en la mejilla. Me sonríe y subimos al carro para ir al hotel.
…
Ya es casi la hora de regresar, y estoy guardando mis cosas y pensando en llamar a Damián una vez que esté por la ciudad, la verdad los nervios me comen por saber el dichoso resultado.
De nuevo un mensaje llega y me saca de mis pensamientos.
Desconocido: Es positivo.
En seguida llega una imagen y son los resultados y es verdad, es positivo. Siento como brotan las lágrimas de mis ojos y esto tiene que ser una mentira.
Desconocido: Así que aléjate de él y déjanos ser felices.
Con eso me dice de quien se trata.
Yo: No confío en ti, no te conozco, pero por lo que sé, eres capaz de cualquier cosa.
Desconocido: Pobre ingenua. ¿De verdad pensaste que él te amaba? Claro que no, nunca lo hizo, sólo fuiste un pasatiempo. No entiendo por que se iba a casar contigo. Bueno, eso no importa ya, lo que, si importa, es que al fin estaremos juntos. Desparécete.
No puedo creerlo, en verdad no puedo. Y si es así, lo mejor es alejarme de él.