LAS AVENTURAS DE PELUSA Y SUS AMIGOS
Capitulo 1:
Pelusa llega a casa
Pelusa era un cachorro de perro muy pequeño y peludo. Su madre lo había tenido en una granja, junto con sus hermanos y hermanas. Un dia, una familia vino a visitar la granja y se enamoró de Pelusa. Decidieron adoptarlo y llevarlo a su casa en la ciudad. Pelusa estaba muy emocionado, pero también un poco asustado. ¿Cómo seria su nueva vida?
Capitulo 2:
La familia de Pelusa
Pelusa llegó a su nueva casa y conoció a su nueva familia. Había un papá, una mama, un niño llamado Lucas y una niña llamada Sofia. Todos lo recibieron con mucho cariño y le dieron un plato de comida y una cama comoda. Pelusa se sintió muy feliz y agradecido. También había un gato llamado Misi, que lo miró con curiosidad desde una esquina.
Capitulo 3:
El primer paseo de pelusa
Al día siguiente, la familia llevó a Pelusa a pasear por el parque. Pelusa estaba muy emocionado de ver tantas cosas nuevas: árboles, flores, pájaros, ardillas... También vio a otros perros que jugaban y corrian. Quiso acercarse a ellos, pero estaba atado a una correa. Lucas le dijo que no se preocupara, que pronto haría amigos.
Capítulo 4:
El encuentro con Coco
En el parque, Pelusa vio a un perro grande y n***o que se llamaba Coco. Coco era muy simpático y le dijo a Pelusa que era bienvenido al parque. Le presentó a sus amigos: Luna, una p***a blanca y esponjosa; Rex, un perro marrón y fuerte: y Fifi, una perrita rosa y coqueta. Todos eran muy amables con Pelusa y lo invitaron a jugar.
Capitulo 5:
El juego de la pelota
Pelusa se divirtió mucho jugando con sus nuevos amigos. Uno de los juegos que más le gustaba era el de la pelota. Consistía en que uno de los perros lanzaba una pelota con la boca y los demás tenían que atraparla. A veces se la pasaban entre ellos o se la quitaban unos a otros. Pelusa era muy rápido y ágil, y pronto se ganó el respeto de los demás.
Capitulo 6:
El problema con Misi
Cuando Pelusa volvió a casa, se encontró con Misi en el sofa. Misi era un gato muy orgulloso y no le gustaba compartir su espacio con nadie. Le dijo a Pelusa que el era el dueño de la casa y que tenía que obedecer le. Pelusa no entendió por qué Misi era tan malo con él y trató de hacerse amigo suyo. Pero Misi lo ignoró y lo arañó.