El avión finalmente aterriza. Cuando intento levantarme, un dolor punzante me atraviesa la espalda baja y el cuello. Me quedo congelada, atrapada en medio del movimiento, y termino cayendo de nuevo al asiento con un respingo. —¿Te encuentras bien? —los ojos de Terry casi gritan preocupación. —Estoy tan bien como se puede estar después de… esto —me incorporo más despacio esta vez, sin confiar del todo en mi cuerpo. —Chocaron de frente con un árbol, Halley. Tú deberías estar en el hospital. —Voy a ir en cuanto tenga las respuestas que vine a buscar —no espero su réplica; necesito salir de este avión. Pero Terry me detiene con un gesto firme y me aparta del pasillo. Termino contra el carrito de bebidas en lo que sería la diminuta cocina del avión, mi espalda se tensa, mientras él se colo

