Jade se sintió aturdida cuando los ecos de él volvieron a unirse de repente y el extraño tono amatista empezó a desaparecer de sus ojos. Le hizo recordar a su amiga que era vidente, y en ese momento supo que los sueños que lo atormentaban no eran sueños. O eran recuerdos de sus ecos... O eran advertencias de algo que estaba por venir. —Haría cualquier cosa por salvarla... Tenerla de vuelta conmigo... Pero lo único que me queda de ella son estos sueños. —Tasuki estaba tan reconcentrado en sus cavilaciones que se sobresaltó cuando sintió la presión del pelaje contra los dedos que aferraban uno de los barrotes. Contempló a la loba que suavemente le frotaba la mano con su hocico—. Supongo que te sientes un poco identificada —reflexionó Tasuki—. Sé que no eres Kyoko, pero como ella... no merec

