Capítulo 5Jade se sobrecogió cuando oyó el sonido de cristales rotos y abrió los ojos, como delgadas hendijas. Esperando ver la jaula en la que había estado encerrada durante el último mes, por un momento, la confundió el hecho de encontrarse sobre una especie de catre. La habían drogado de nuevo... Eso lo sabía. Aún recordaba el pinchazo del dardo tranquilizador que le habían disparado. Inhaló lentamente, probando el aire para tener alguna pista de lo que lo rodeaba. Los olores aquí eran diferentes... más limpios... no sucios como los del depósito donde había estado. A medida que el efecto del tranquilizante se disipaba y su visión se empezaba a aclarar, Jade notó que los barrotes eran distintos y parecían estar más lejos. Sin moverse, para no que no se dieran cuenta de que había desper

