-¿Por su hija, Tessa? -Si- Eden se puso de pie y se envolvió en la toalla-. ¿El cenados o la casa? -El cenador -dijo Adams tras vacilar un momento. Y vacilo no por que no estuviera seguro, sino por que seguía pensando en Eden y en playas desiertas. ¿En que playa? ¿Donde ? ¿Con quien? De tanto pensar se estaba obsesionando . -¿Lo detestas verdad? -le pregunto Eden en tono bajo. Adams aspiro entrecortadamente, creyendo que Eden le habia leído el pensamiento. -Necesitas estar al aire libre porque detestas estar encerrado - sugirió Eden antes de que pudiera responder -. Por eso estabas tan inquieto esta mañana ¿verdad? -En parte si. En parte era verdad. Odiaba estar encerrado. Después de pasar años en prisión Adams habia llegado a aceptar que siempre seria isa. Satisfecha con su supe

