—¡Mercy! ¿Qué haces despierta a esta hora? Ya deberías estar dormida, mañana tienes que ir al colegio. Fue lo primero que me dijo mi madre cuando entró por la puerta y me vio sentada en la sala esperándola. —Te estaba esperando mamita —Me acerqué y le di un beso, lo cual le extrañó porque yo no solía dejar que me besara mucho. —Mmm estas muy cariñosa y nunca me habías esperado despierta, eso es muy sospechoso —Dijo sonriendo. —Déjame ayudarte con la maleta, vayamos a tu habitación y si no estás muy cansada, me gustaría hablar un poco contigo. —Mercy, me estás asustando ¿Te sientes bien nena? Te recuerdo que no hay permisos extraordinarios hasta que te gradúes del bachillerato. —No te preocupes mamá, no se trata de ningún permiso, es algo mucho más importante. Entramos a su habitació

