La travesura que le hice a Liam en la biblioteca me hizo sentir bien por un momento, pero ya estando en casa, sola por la tarde, comencé a darme cuenta de que debía cambiar de estrategia. No había dejado de pensar en la rubia que había ido a buscarlo al instituto. ¿Qué clase de zorra va a buscar a un hombre así a su lugar de trabajo? Luego pensé en lo que yo estaba haciendo para llamar su atención y me reí de mi misma. Estaba oscureciendo y estaba muerta de aburrimiento, sin Lucy no se me apetecía ni siquiera salir, faltaban varios días para que volviera mi madre y en lugar de aprovechar el tiempo, estaba aquí, encerrada con mis pensamientos. Miré el móvil, esperaba la llamada de mi amiga para saber cómo le había ido con el plan que hicimos para provocar a Carlos, pero ya habían pasado

