5. LA CARPETA

1126 Words
(HELENA) . . La reunión con el abogado y Sara había sido insoportablemente larga, se podía palpar en el aire la tensión que había entre nosotras. Para mi fortuna, mi madre no dejó nada que pudiera favorecerme sobre Sara, así que su odio por mi podría no aumentar y mantenerse de la misma forma. El testamento declaraba que las acciones de mi madre sobre la farmacéutica irían repartidas de igual porcentaje para cada una. En cuanto a la casa, ésta había quedado únicamente a nombre de mi hermana. Podría parecer injusto pero para mi estaba bien. Yo hacía un par de años había logrado comprarme mi propio departamento, por lo que no me interesaba si la propiedad quedaba a mi nombre o no. Pude notar la sonrisa engreída en la cara de Sara en cuanto el abogado la nombró como única dueña de la propiedad. Su reacción no me sorprendía, pero aún así había una pequeña parte de mí a la que le dolía. Y aunque me rendí demasiado fácil con ella, siempre lamenté que no hubiéramos podido formar una buena relación de hermanas. Saliendo del despacho del abogado, me dirigí directamente a mi oficina en el centro. Jane me estaba esperando con un delicioso café en la mano y los recordatorios de todo lo que tenía que hacer en el día. -¿Cómo te fue con el abogado? -me preguntó al tiempo que me entregaba el vaso de café. Me encogí de hombros en un gesto desinteresado. -No tan mal. Las acciones las repartió en igual porcentaje, así que sigo siendo la socia mayoritaria -le conté entre sorbo y sorbo de café. -En cuanto a la casa, la dejó únicamente a nombre de Sara. Jane frenó en seco su caminata, haciéndome voltear para verla. Su rostro era la viva imagen de la indignación. -¡Eso es totalmente injusto! -exclamó elevando la voz. Pude notar como la gente a nuestro al rededor empezaba a observarnos. Definitivamente no era una conversación que quisiera tener en ese lugar. -Sigamos a mi oficina y continuamos allí -le indiqué retomando la caminata. Ella me siguió sin decir palabra alguna. Al llegar a mi oficina, empuje todos los documentos sobre el escritorio y me desplomé en la sinuosa silla. Jane tomó asiento en frente mío, clavándome la mirada. -No me interesa la casa Jane, mientras menos cosas mejor. Yo ya tengo lo mío propio -le respondí desinteresadamente, pues era cierto. -Ademas es mejor de esta forma, no se generarán más roces entre Sara y yo. -¡Al diablo Sara, a quién le importa! Tu fuiste la única que se preocupó por tu madre desde que le diagnosticaron la enfermedad, y la propiedad queda a nombre de tu hermana. No tiene sentido -alegó, haciendo gestos impacientes con las manos. Cerré los ojos y masajee mis sienes con las yemas de los dedos. Empezaba a creer que necesitaba un día de spa, o unas vacaciones, o cualquier mierda lejos de todo este lío familiar. -Entiendo tu punto, pero realmente no me interesa -intenté zanjar el tema, abriendo uno de los documentos frente a mi. Jane suspiró en una clara señal de rendición. -¿Alguna otra cosa interesante que haya sucedido? -insistió. Dude un segundo, no sabiendo si contarle de aquella carpeta. Amaba a mi amiga, era mi hermana de otra familia, pero a veces era realmente persistente. En los últimos días no había hecho más que presionarme para saber cosas que ni siquiera yo creía querer saber. Necesitaba guardarme esto para mi. -No, nada -negué con la cabeza, tratando de que no se notara mi mentira. Ella me miró con los ojos entrecerrados, pero finalmente lo dejó pasar. -Bueno yo traigo buenas noticias -hizo una pausa. -¡Hoy saldremos de fiesta! Enarque una ceja hacia ella. ¿Qué diablos? -¿Y eso lo decidiste por qué.. ?-mi tono de voz era incrédulo. Ella se levantó de su lugar, rodeó mi silla y se paró detrás de mi. Sus manos alcanzaron mis hombros, masajeándolos suavemente. -Porque soy tu amiga y necesitas relajarte -no podía negar que sus masajes estaban haciendo efecto en mi. -Ademas me llamó Lucas, y me dijo que el señor Dionnisio Genovese estará hoy en el club. ¡Es una oportunidad única! Me aparté bruscamente de sus manos. Sabía que tenía una segunda intención con aquella salida improvisada. Por supuesto que no lo iba a dejar pasar el tema. -Jane.. -empecé a objetar pero me cortó tajante. -Jane nada. Pasaré a buscarte por tu departamento a las diez, así que tienes que estar lista -se apresuró a dejar más papeles sobre mi escritorio. -Y aquí están los pendientes de hoy jefecita. ¡Chao! Y así, sin darme tiempo a reaccionar, salió de mi oficina. Negué con la cabeza, ligeramente divertida. Definitivamente mi amiga era un caso perdido. ~~~~~~~~ Para el final del día ya no me quedaban energías. Había pasado por dos juntas directivas, tres reuniones de equipo y un almuerzo con los altos ejecutivos. Las ventas venían manteniéndose elevadas, así que eso era una excelente noticia. Me dejé caer en mi asiento y no pude evitar el gemido de frustración que escapó de mis labios. ¡Maldición, que día largo! Solo podía pensar en llegar a mi departamento, recostarme en mi suave cama y arrojarme a los brazos de morfeo. Habiendo terminado el día, decidí limpiar un poco los documentos sobre mi escritorio, cuando la vi. La carpeta que me había entregado el abogado. La había olvidado por completo, y allí se encontraba, tapada por otros papeles. Debatí internamente si debía mirar su contenido o no, pero me rendí al acordarme que hoy me arrastrarían a aquel antro llamado boliche para poder encontrar al famoso Dionnisio. Empujando la tapa de la carpeta, pude vislumbrar diferentes papeles dentro de ella. Algunos más amarillentos que otros por el paso del tiempo, fui sacándolos uno por uno. No pude evitar la mueca de sorpresa al ver de que se trataba todo aquello. Entre todos los papeles se encontraban un acta de nacimiento a nombre de Helena Georgeanne Genovese con fecha de nacimiento el once de octubre de 1997, un acta de defunción a nombre de la misma persona con fecha doce de octubre de 1997, otro acta de nacimiento con mi nombre y la que hasta el momento había sido mi fecha de nacimiento, fotos de diferentes épocas, y otros papeles que no entendí. De repente, la idea de ir a aquel club no era tan mala. Quizás aquel hombre llamado Dionnisio podría aclararme una o dos cosas. ——————————- Nota del Autor No se olviden de seguirme en Instagr*m para enterarse sobre las actualizaciones! @xSenoritaMx
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