- Gracias, le agradezco director.
Me dieron el permiso y ahora estoy bailando en el cuarto de descanso mientras llamo a Alam para confirmar mi asistencia, estas dos semanas van a ser espectaculares, si los paseos incluyen motos, termina siendo el mejor.
- Hola Cariño, cuéntame la buena noticia -sonrió entonces hago silencio para hacer suspenso -
- Bueno pues...
- Me estás matando Api, habla ya por favor - escucho como ríe por el teléfono -
- Dos semanas muy libres Alam, florida nos espera -le digo mientras levanto una mano-
- Que bien mi chica, sabía que no podían decirte que no, te amo... La vamos a pasar genial.
- Te amo Alam, tengo que colgar.
Mi beeper suena y empiezan a llamarme por la bocina del hospital, al parecer es una urgencia.
Llego un grupo de 8 personas, varios accidentes de tránsito, pero nada del otro mundo, solo contusiones cerebrales, heridas y raspones.
Mis turnos en los hospitales son muy movidos, nunca descansamos.
Llegar a mi apartamento después de una larga jornada de 40 horas es lo máximo, hasta que me encuentro con el odioso de Mark en la puerta esperándome.
- ¿Qué quieres Mark? Ahora no tengo la cabeza para soportarte - abro la puerta de mi apartamento-
- Solo quería verte, ¡saber cómo estabas!
- No quiero sexo Mark, estoy cansada, apenas salgo de turno - cierro la puerta mientras le hablo-
Qué cansado es tenerlo siempre al acecho, a veces me espanta cualquier hombre con el que me ve.
Como puedo me quito la ropa y entro al baño, necesito una ducha y dormir urgentemente.
Pongo mi pijama y caigo rendida en mi cama, estoy exhausta, este turno estuvo muy pesado.
Mis días son iguales, unos más largos que otros, en el hospital llega cada día una cosa nueva y en cada persona se aprende algo nuevo.
Hoy papá me invitó a cenar, al parecer hay una cena de negocios en casa, entonces tengo que asistir, voy a aprovechar para besar a mamá que la extraño bastante y hablar con Yeyo, es lo que más extraño de vivir sola.
Voy a usar un vestido n***o -el que nunca falla- con un abrigo beige, espectacular que me dio Alam y mis tacones negros, si me pregunta cuál es mi adicción, diría que zapatos, tengo una habitación destinada para mi closet y la mitad de ella está llena de zapatos, los amo.
Tomo mi cartera y hoy voy en mí Lambo, ya que papá me pido específicamente que no fuera en moto, le da miedo que viaje por dos horas en ella - si supiera que voy a un tour con Alam por dos semanas -
La villa de mis padres está en la misma ciudad, pero queda en las afueras, así que toca viajar por un largo rato, ya que el tráfico en esta ciudad es una mierda.
Llego a la villa, mi guarda espaldas favorito que también es mi amigo me recibe.
- Hola Abril, tiempo sin verte
- Hola panque cito - Veo como gira los ojos y me rio- estás más musculoso, has estado haciendo más ejercicio - le digo mientras paso mis manos por sus brazos, siento como se incomoda y giro para ver detrás de mí- Papá - me giro para abrazarlo y me pongo en las puntas de mis pies para darle un beso en la mejilla, no soy tan bajita, pero papá mide casi dos metros, es muy alto.
-Te extrañé mi pequeña Api, y deja de estar molestando al muchacho, como le vas a decir panque cito a semejante hombre -mi papá ríe a carcajadas -
- Es que está para comérselo, papá, no lo ves - pongo mis manos en mis caderas-
- Discúlpala Frederick, sabes como es -le dice mi papá a mi guardaespaldas favorito-
- Tranquilo señor - es lo único que escucho cuando papá pone una mano en mi espalda para guiarme para la entrada de la casa y le guiño el ojo a Frederick para entrar-
Entramos y quito mi abrigo, mientras veo qué mamá llega a saludarme y le grita a Yeyo para que también venga.
- Api estás comiendo mal, ¡estás muy delgada! - me abraza y recuerdo la última vez que me senté a comer una comida completa, es verdad estoy alimentándome mal-
-Prometo intentar alimentarme bien mamá, tienes razón, estoy más delgada.
Llega Yeyo a besar mi frente mientras me carga y me hace girar en sus brazos.
- Te extrañé enana -me dice mientras me pone en el suelo-
- Tampoco es para tanto, saben que pueden ir al apartamento siempre que quieran
- Falso, nunca tienes tiempo, ese hospital te está consumiendo - dice Yeyo y frunzo el ceño, eso también es cierto-
- Bueno, puedo acomodar mis turnos para recibirlos.
Hablamos un rato mientras está lista la comida y reímos a carcajadas por todas mis ocurrencias.
Mi familia me acepta como soy, parezco una persona normal, pero no, en realidad soy una loca, que quiere comerse el mundo, mi madre dice que por eso me interese por la medicina.
Nos llaman al comedor para que podamos sentarnos a comer y cuando me siento me percato de que hay dos puestos más en la mesa.
Cierto, los que van a hacer negocios con papá, lo había olvidado.
- Buenas noches, esperamos no haber llegado tarde - esa voz que escucho hace que mi piel se erice, es ronca y demasiado sexy-
Giro para verle y ¡oh por Dios!
Hay un pedazo de carne bien hecho parado en la entrada del salón.
Mi papá se levanta y les ofrece asiento aceptando las disculpas por llegar tarde