–Yo debería decir eso, ya que estamos en mi casa, ¿no lo crees? –trato de relajar el ambiente. Logan ríe de manera delicada, toma de mi mentón y eleva mi rostro para hacerme verlo a los ojos. Amaba cada vez que hacia eso, eso y otras pequeñas acciones, amaba ver sus ojos azules, me encantaba perderme en ellos. –Sabes a lo que me refiero, preciosa. Un escalofrío se apoderó de mi cuerpo haciéndoselo notar a Logan gracias a la pequeña agitación que dio mi cuerpo. –¿Qué ha sido eso? –pregunta divertido. –Es tu culpa –me escudo–, me siento expuesta cada vez que estoy contigo. Muerdo mi labio inferior y agacho mi rostro para evitar que vea que me he sonrojado, pero él vuelve a hacer lo mismo, toma de mi mentón y me hace verlo. –Me encanta verte sonrojada, te hace ver más tierna de lo que

