–Bien, jóvenes, no olviden traer su último proyecto para la próxima semana. Tome mis cosas rápidamente y salí del salón corriendo hacía el casillero de Jane. –¡Jane! ¡Jane! ¡Jane! –observo su cabello pelirrojo lacio en una coleta alta y corro más rápido para alcanzarla –Jane –la abrazo y ella se queda quita sin saber qué hacer. –¿Qué pasa, linda? –pregunta una vez que la suelto y me mira preocupada. –Es Logan. Sus rosados labios se abren al igual que sus ojos, como platos y después suelta un pequeño gritito acompañado de unos brinquitos haciéndola ver bastante tierna. –Patio, ahora. Caminamos hasta las gradas del campo de futbol americano y nos sentamos a disfrutar de nuestros desayunos mientras le platico toda la historia del fin de semana, resumiendo la experiencia de la gatita en

