—Eres una bruja y no es una pregunta es una afirmación— Ella no entiende del porqué de ese comentario segundos después de haberlo hecho suya por segunda vez en esa noche de tormenta. —Tan mal concepto tienes de mí que hasta bruja me dices. —No lo tomes a mal preciosa — Mientras acaricia su cabello— Es que mira lo que has hecho conmigo en menos de cuarenta y ocho horas has hecho que lance a la borda todas mis reglas, todas más barreras, por eso digo eres una bruja que me has lanzado un hechizo adueñándote de mi corazón— Ella escondió su rostro en el pecho de Edward, presa de la vergüenza, pero luego le devolvió las palabras. —Entonces tú eres mago como Harry Potter, porque has hecho aparecer amor en mi corazón hacia un desconocido, te amo y necesito decirlo, porque siente mi cor

