Gianna —Adelante—Kaan abre la puerta de su apartamento y se hace a un lado para que yo pueda entrar. Después de confesarle que me tienen secuestrada y que Melek está viva, no me obligó a decir nada más, solo condujo hasta su departamento alegando que aquí estaría más cómoda. —¿Y bien?—se sienta frente a mí, apoyando los codos en sus rodillas y mirándome fijamente. ¡Oh Dio! había olvidado lo hermoso que es, su mirada fija en mí, hace estragos en todo mi cuerpo. Es tan difícil concentrarse cuando él está cerca e inexplicablemente hace que mi corazón se acelere, queriendo salir de mi pecho. —Gianna, estoy esperando respuestas—chasquea los dedos a escasos centímetros de mi rostro y más allá de ayudarme, lo empeora. Pues al tenerlo tan cerca, por primera vez mi mirada recae en sus labios

