Gianna Las hormonas hicieron otra vez de las suyas y volví a comportarme de una forma desagradable contra Kaan, me sentí terrible y la cara no me daba para verlo, por lo que en cuánto terminé de comer hasta el cansancio, me disculpé con mi padre y me retiré a mi habitación. Esperaba que Kaan se diera cuenta de que no era del todo cierta la excusa que di y viniera a buscarme, sin embargo, no fue así, lo que mi hizo pensar que logré hacerlo enojar esta vez. Por esa razón estoy recurriendo a Melek, ella tal vez pueda darme algún consejo. —Y ahora estoy en mi antigua habitación, hablando contigo—expreso frustrada. —Escucha nena, te quiero muchísimo pero, esta vez creo que te excediste, puedo entender que estás demasiado... voluble con el embarazo. Kaan solo quiere lo mejor para ustedes y s

