- Y allí viene el novio.- La señora Spencer bromeó.- Quise decir...esposo. - Buenos días.- Cameron se sentó a la mesa. - ¿No piensas saludar a tu esposa?.- Le sonrió con picardía a su hijo. - No es necesario, desde anoche no nos hemos separado.- Se acercó al oído de Ella y sonrió.- ¿Cierto cariño?. - Cof...cof...cof...- Ella se había atragantado con un trozo de fruta. - Estos niños.- El Señor Parker reía.- Bueno, nosotros regresamos hoy a casa. Los invitados ya partieron, ustedes se quedarán hasta mañana. Para cuando vuelvan su hogar estará listo. - Gracias papá.- Ella forzó su sonrisa. - Gracias padrino.- Cameron también fingió una sonrisa. - Ya es tiempo que dejen de llamarnos padrinos.- El señor Parker acarició la nuca de su yerno.- Somos familia así que también nos hemos conver

