Le volví a preguntar, me senté sobre él con mis piernas alrededor de su cintura, estábamos en el gran sofá de ramas, acariciaba mis piernas con las yemas de sus dedos. —He hecho muchas cosas malas y sé que no te merezco, pero soy demasiado egoísta y la sola idea que otro hombre te toque. Se me revuelve el estómago. He sido el único en tu vida Nena y no sabes lo mucho que me gusta saber eso, jamás… —Sus ojos penetraron los míos. » El no ser exclusivo para alguien no es malo. Sin embargo, en mi mundo esa pertenencia no existe. Yo he sido el único en tu vida y me siento tan sucio al hacerte mía, no quiero mancharte, no lo mereces, soy consciente de ello, pero es más duro dejarte ir. Mi vida es un torbellino de malas situaciones y tú llegaste a darme una paz deliciosa, la cual necesitaba par

