Maldita rutina.
Esperanza, vuelve del trabajo, está harta de este, muchas horas de trabajo, poco descanso, sueldo miserable, malas condiciones, jefes abusivos... En fin, cada día es igual al anterior, y este es igual al anterior a ese y así sucesivamente...
Esperanza se sienta en el sofá, mira alrededor todo es caos, desorden, trastos por lavar, ropa en el suelo, cuentas por pagar. No puede mantenerse tanto rato sentada, debe avanzar en los deberes, pronto llegará su hija ( la alegría de su vida, el motor de su existencia), Antonieta, es una niña entrando en la adolescencia, tiene 14 años, es alegre, divertida, tierna, inteligente, es lo mejor que existe en su vida, piensa Esperanza .
- Miro alrededor, pienso por dónde diablos inicio, voy a comenzar con la loza, probablemente Antonieta regrese con amigos y sería muy vergonzoso no tener vasos limpios con qué atenderles.
Mientras lavo la loza, me percato que ya es jueves, mañana llegará mi novio a visitarme, eso sí no se entretiene con alguna mujer, eso se le está transformando en costumbre, pienso en que han sido tantos años juntos, ya no soy tan joven, y si trabajo todo el día, es muy probable que no conozca a nadie más, suspiro y me resigno...
Las risas en la escalera me espabilan, ahí viene la alegría de mi vida, al menos algo funciona para mí. abro la puerta, Antonieta me saluda y me saludan los amigos de ésta, vienen muy animado, trato de incorporarme en su alegría, sin embargo, mi hija me lanza una mirada, comprendo el mensaje, necesita espacio con sus amigos. me retiro y sigo con mis labores.
Cuando por fin termino, ya es de noche debo descansar para poder ir mañana a trabajar.
Antonieta sigue con sus amigos riendo, me acuerdo lo maravillosa que esa etapa, me acuesto feliz, prendo la televisión y cambio canales, pienso en lo mal gastado que está el dinero que pago por cable, rara vez encuentro una programación interesante.
Llamo a mi novio, no me responde, hace tanto tiempo que no sentimos pasión, me recuerdo de nuestra última vez, y lo poco exitante que me resultó, son tantos años juntos, hacer el amor se ha transformado en un trámite, ya no siento el deseo, ya no siento ganas de tocarlo como antes, pienso no es posible estar con tanta desidia siendo tan joven, recién tengo 30 años, no soy una jovencita, pero por dios, nuestra relación parece de una pareja de 90 años, dónde está la pasión, volveré a sentir deseo?!
Recuerdo cuando éramos más jóvenes y salíamos a bailar, todos los lugares era precisos para amarnos, nos deseábamos tanto, y ahora... con suerte nos miramos...
Trataré de conciliar el sueño, no quiero sumarle al fastidio de vida, llegar con sueño mañana, y tener que lidiar con clientes ofuzcados sin la tranquilidad de una noche bien dormida, y con mis niveles de tolerancia por el suelo.
El toc toc de la puerta me despierta, mi bebita ha decidido dormir conmigo, la acepto de inmediato, que alegría poder pasar este tiempo juntas, hace que valga la pena cualquier dificultad.
El despertador comienza a sonar y por ende se que hay que despertar, otra vez lo mismo, levantarme, prender la estufa para que cuando Antonieta se levante no pase frío y comienzan el millón de rutinas que compone mi día.
Estoy en la ducha, me enjabono, miro mi cuerpo y pienso en la vida s****l que tengo, que desperdicio me digo, me sonrío, estoy bien guapa.
Una vez realizadas las tareas de la mañana, parto al trabajo, trabajo en un callcenter, es un centro de soluciones de una compañía nueva, me coloco el cintillo debo empezar a hablar rápido, se acerca mi supervisora, de seguro me va a pedir que haga horas extras, si. embargo,hace dos meses que éstas no se reflejan en mi sueldo.diablos, se acerca!... Entra una llamada, le hago una mueca de saludo, se para a mi lado yo sigo atendiendo al cliente, pienso en ojalá se canse y me permita trabajar tranquila.
Una vez, que termina la llamada, Marina me pide que me desconecte y vaya a su oficina. pues obedezco y entro a la oficina. Hay otra mujer, quien se presenta y me comunica que hoy es mi último día, que a partir de mañana soy una desempleada. Agradece , agradece, en mi cabeza, todo era un murmullo, todo se reducía a estás cesante Esperanza, que mierda haré?.
Pues me levanté del asiento, tomo mis cosas, agradezco la oportunidad y me retiro de la oficina, debo analizar muchos elementos, por lo pronto me conectaría a atender llamados, al menos ahí si sabía que hacer.
Una vez cumplido el horario, me retiré a mi casa, ahí mi hija me estaba esperando con la cena y me comenta que mi novio está en casa, que está acostado en mi cama y que no se ha movido de ahí, luego de eso seguimos conversando, retiramos las cosas de la mesa, lavamos la loza, nos despedimos y cada una se fue a su habitación.
Una vez que entré en mi habitación pude ver a mi hombre quien con una sonrisa radiante me saluda - Hola!! no me di cuenta de que ya estabas en casa, que linda te ves, me imagino que vienes cansada, quieres que te sirva un café.
A lo que le respondo - Hola, mi amor, no es necesario ya cené con Antonieta, tú comiste algo.
Derek se pone de pie y me dice no tengo hambre y me besa, mientras nos besamos, pienso en lo rico que son sus besos y cómo esos besos me hicieron querer construir una vida en conjunto.
Respondí al beso con total pasión, yo necesito pasión, la vida está muy difícil, pero la pasión me da energías para seguir.
Mi respuesta al beso, motiva a Derek este comienza a recorrer mi cuerpo con sus manos, puedo sentir como mi cuerpo responde a sus caricias, quiero retribuir estás sensaciones, acerco mi cuerpo al suyo y con mis manos lo atraigo hacia mi mientras me recuesto en la pared. Es en ese momento que Derek retoma la iniciativa, me baja los pantalones, le digo que espere que no estoy lista aún, me pellizca los pezones por sobre la ropa, me empuja hacia la cama y comienza a rozar su pene con mis glúteos, me abre las piernas, en mis pensamientos me decía " que rico Derek se motivó, esta vez tendremos sexo divertido", comienzo a mover mis caderas para provocar que aumente su pasión y Derek introduce su miembro en mi , le lanzo una mirada lasciva, y este aumenta la velocidad y se recuesta a mí lado, me tira un beso y me dice "estuvo rico".
No lo puedo creer, en serio? eso era todo, me acerco lo beso nuevamente, empiezo a recorrer su cuerpo con mis manos, trato de provocarle pasión nuevamente, pero éste me dice " mi amor, no se ponga pesada, veamos tv".
Aaahhhggg !!! que desidia! me recuesto a su lado con toda la frustración del mundo dentro de mi y quiero reclamarle, me volteo para hacerlo, pero Derek está profundamente dormido.
Esto no puede seguir así, esto debe cambiar ... Analizó cómo puedo cambiar mi vida, no quiero que se me vaya la vida así, se supone que no sería así, se supone que estoy en la flor de la juventud, se supone que al menos en eso estaríamos bien...
Me recuesto sobre la cama, situaciones desesperadas requieren de medidas desesperadas, me digo...
Intento dormir, desde mañana me dispondré a ver cómo cambio mi vida, cómo haré para que las cosas mejoren, solo mi relación con Antonieta está bien, pero... ¿ cuánto duraría cuando escaseara el dinero?...
Cierro los ojos, pero no me puedo dormir, yo aún estoy apasionada, yo aún quiero más , no logro resignarme, miro a mi pareja y la envidia me invade, cómo lo logras, maldición!!!
Prendo la tv, están dando un programa donde famosos van a comer a la casa de otros y el que cocina y atiende mejor a las visitas gana, no logro imaginar si me tocara participar, así como van las cosas capaz se me quemara en último momento. Tomo mi teléfono y le hablo a Andrés, mi amigo del alma, este no responde, le envío, entonces, un mensaje de texto que decía:" amigo, aunque no lo creas debemos organizar algo, estoy desesperada".
Imagino la reunión de mañana, para iniciar, debe haber te, cigarrillos, galletas, café, pan , algo para el pan... seguramente, es mejor que yo haga el pan, así es más delicioso que el que se compra en la panadería...
Comienzo a hacer un puntero de lo que quiero que conversemos, de seguro me traerá muchos chismes divertidos, que bien, mi amiguito me consolará.