La pista

750 Words
   Narrador   La madre estaba en la cocina, hacia sus lentejas en paz mientras bailaba al ritmo de la música latina cuando de repente tocan el timbre, al principio no lo escucha, vuelven a tocar y la señora abre, era la policía: —¿Señora Sofía Torres? —pregunta el detective. —Si soy yo ¿Puedo ayudarlos?  —contestó temiendo lo peor, la muerte de su hijo. —Queremos hacerles unas preguntas sobre el paradero de su hijo —dijo el detective. —Claro pasen  —ordeno con voz preocupada.     Antes de saber que dijo la Sra. Sofía retrocedamos a la habitación 206, aquella donde la enfermera de rizos castaños y ojos verdes observó la nota el día en que se escapo Martín. Ya había pasado unas horas de la toma del hospital, los delincuentes se habían ido pero el pánico todavía estaba en cada uno de los pacientes, se sentía en el aire. Habían saqueado toda el área de farmacia, los enfermos tuvieron que esperar hora y media a que trajeran más medicinas del hospital mas cercano. Mientras las personas trataban de volver a la normalidad la policía acordonó la habitación de Martín, querían requisarla para ver si encontraban una pista. Abrieron la almohada el colchón revisaron detrás de la tv , en el armario pero no consiguieron nada. Hasta que uno de los detectives frustrado decidió tumbarse en el suelo en eso observó un papel de color rojo pisado con una de las patas de la cama. En el se encontraba una dirección Avenida Atlántida 24-56-01. Los policías al llegar al departamento policial lo insertaron en el sistema pero no encontraron nada, lo que no sabían es que esos tres dígitos no era una dirección sino coordenadas. La policía no lo supo y tampoco lo sabrá por ahora, sin embargo no dejan de preguntarse ¿Donde está Martín?. Volvamos al interrogatorio —Su hijo está desaparecido, creemos que tiene nexos con una pandilla —le cuenta el policía a la mujer, mientras los tres están sentados en la sala de Sofía. —No... No sé nada de eso —Agachando la cara con tristeza. —¿Cuándo fue la última vez que supo de su hijo? —preguntan los policías con curiosidad —Recuerdo recibir una llamada de él. Escuche una voz llorando al otro lado de la línea, lo único que me dijo fue: "lo siento mucho, te quiero" —.Mirando al vacío y soltaba una lágrima —¿Dijo algo más?  —Anotando en una libreta pequeña. —No, luego de eso se corto la llamada —contestando en tono bajo. Los policías y el detective sabían que si Martín hizo una llamada tenía que ser de un teléfono público, por lo cual sería muy difícil localizarlo. Los detectives decidieron marcharse, se fueron de aquella casa sin mucha información para responder aquella pregunta ¿Donde estaba Martín?     En una cafetería a 3km de aquella casa, uno de los meseros observo llegar a un hombre vestido con un saco largo de color n***o, le pareció sospechoso que en pleno verano andará con aquello puesto. El sujeto entro a preguntar por Joaquín un ex policía que todavía conserva cierta influencia en la policía, es un señor de unos 60 años, pero hace 5 años le fue revocada su licencia por un hecho fatídico que le costó la vida a una mujer, sin embargo no pudo probar su inocencia, antes de que cayera en cuenta de lo que pasaba Joaquín se hallaba desempleado y sin poder hacer lo que más ama. Ahora se encarga de ser el emisario de muchos de los prisioneros dentro de las correccionales y la policía a través de sus influencias en el departamento. El mesero lo hizo pasar a la cocina, luego por una pequeña compuerta que quedaba detrás de uno de los estantes de la cocina y le dijo con autoridad: —Sigue derecho por el pasillo saldrás a una pequeña oficina ahí te esperará el  —Mientras Martín dudaba.     Al cruzar ese umbral se encontró en un pasillo estrecho, estaba oscuro y parecía que no tenia fin, con él corazón a mil, Martín camino al fondo de repente se encontró en una oficina oscura, consistía en un cuarto amplio de color azul oscuro, dos estanterías llenas de puros libros y en la pared frontal un escritorio de madera y una pequeña ventana atravesada por un pequeño destello de luz. El señor estaba a un costado en una de las estanterías pensando en que libro agarrar, lucia serio como si esperara a nuestro protagonista. Martín sabia que este señor es el único sujeto que quizás podría sacarlo de aquella situación... Estaba determinado a demostrar su inocencia.
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