Narrador
Seguía parado en aquella oficina. De pronto Joaquín noto su presencia:
—Tome asiento —dijo con tono serio.
—Bueno necesitó su ayuda por... —intento decir Martín pero su interlocutor lo interrumpió.
—Lo se, lo he visto en todos los noticieros, un paciente misterioso que se escapa del hospital y del que nadie sabe nada. Pero resulta ser un ex convicto que parece estar vinculado con una pandilla —con tono de superioridad dando la sensación de que él lo sabía todo.
—No soy un delincuente !Eso no es verdad! Solo lo dices porque no sabes toda la historia —Golpeando la mesa.
—Eso es lo que dicen todos los medios y es lo que todos creerán. Demuéstrame que me equivocó contigo y que vale la pena ayudarte.
—Le contare todo —exclamando derrotado nuestro personaje principal.
Martín:
Fue en mayo de 2016, en ese momento parecía que estábamos en la cima, ninguna empresa lograba vender más medicamentos que nosotros CTI Asociados, la había formado junto con mi mejor amigo hace diez años, lo que no me imaginaba era que mi propio amigo me iba a dar un golpe sucio después.
Recuerdo salir del trabajo ese día a las 21 horas me monte en mi carro y me dirigí rumbo a casa en una de las avenidas note una camioneta negra detrás de mi, al principio no le di importancia luego de un par de cuadras note que seguía detrás de mi. Entre en pánico y empecé a zigzaguear por calles alternas pero allí estaba, agarre la autopista lo mas pronto que pude pero de pronto... mi carro sintió un impacto era la camioneta negra; recuerdo tener los nervios a mil. En ese momento no sabía qué hacer mi mente solo se ocupaba de sobrevivir y no chocar faltaban unos cuantos metros para llegar a la alcabala policía y de repente la camioneta negra ya no estaba, en ese momento llore !Jamás había estado tan cerca de la muerte!. Unas horas más tardes en mi casa recuerdo estar en la cama preguntándome quienes eran los hombres de la camioneta, no pude ver su cara pero si fantaseaba con ella comencé a tener pesadillas, temblaba, despertaba bañado en sudor pero lo que no sabía era que eso era solo el principio. Al cabo de una semana encontré un dibujo pintado en la puerta de mi casa, era igual a mi tatuaje en mi brazo.
Decidí llamar a la policía pero en vez de protegerme decidieron no escuharme, una noche en medio de mi pánico escuche un llamado a mi puerta, no abrí. Sabía que si eran los mismos hombre me podían matar o s********r, decidí bajar por las escaleras de madera que habían en esa antigua casa, me encontraba en mi sala, me acerque poco a poco a la puerta principal, mi corazón palpitaba en ese preciso instante... forzaron la puerta recuerdo caer en seco al otro lado de la sala, estaba aturdido mis oídos zumbaban no se que paso. De pronto observe a tres policías sobre mí, me estaban arrestando no sabía ¿Por qué? ¿De qué me acusaban? Días después me informarían que mi mejor amigo había tratado con una serie de pandillas para traficar drogas y todas aquellas majestuosas ganancias no eran por la venta de medicamentos sino de drogas, todo estaba manipulado pero que tenía que ver eso conmigo yo era uno de los principales socios y sin saberlo la mayoría de los contratos que se firmaban con otras empresas estaban a mi nombre, yo había quedado como el principal delincuente. Era el responsable de un crimen que no cometí.
Narrador:
Mientras Martín contaba su historia Joaquín se sentía conmovido él sabía que era ser acusado por un crimen que no cometió, sabía que era perderlo todo, sin embargo Joaquín no perdió su libertad.
La mente de nuestro ex detective se devolvió a aquel momento oscuro, de pronto se hayo en una calle poco concurrida, el crepúsculo se asomaba, habían grafitis por todos lados, en los edificios, el suelo y los postes de luz iba persiguiendo a un sujeto, el sospechoso subió por la escalera a una velocidad increíble, Joaquín de repente oyó un disparo y sin pensarlo el disparo para su sorpresa no le dio al delincuente la bala impacto centímetros mas arriba y termino impactando a una señora. La mujer callo en el suelo, la bala le había perforado la tráquea, no había nada que hacer en cuestión de segundos había muerto en aquella calle oscura y maltrecha. Joaquín solo se quedo ahí sin saber qué hacer. Al volver en si Joaquín noto que Martín seguía hablando esta vez contaba su estadía en la cárcel:
—Me condenaron a 12 años de prisión por narcotráfico y venta ilegal de narcóticos. Los primeros días fueron duros, todos me amenazaban tenía miedo por mi integridad pero no pasaron dos semanas y ya me habían enterrado un cuchillo en la barriga. Ese día me uní a la pandilla a cambio de su lealtad tendría su protección dentro de la cárcel y tendría este tatuaje de por vida —mirando al vacío como si solo sintiera pena de aquellos años.
Sin embargo al igual que Joaquín, mi lector se preguntara: ¿Que tiene que ver esto con el escape de Martín de aquella prisión? ¿Cuál fue el motivo que lo impulso a salir de allí?
¿Por qué el tatuaje en el brazo de nuestros personaje era el mismo pintado en su casa? Será una historia que dejaremos para otro capítulo.