Juliana
Me encontraba guardando todas mis cosas para poder irme ya, Max salió de su oficina y se quedó de pie un momento se acercó hasta mí y eso me hizo ponerme nerviosa.
— Señorita Rossi, le pido disculpas por lo del café en la mañana, la verdad si iba distraído, lo siento mucho espero se encuentre bien- él se estaba disculpando conmigo.
— No se preocupe señor, aceptó sus disculpas- él asintió, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.
— Hasta mañana señorita- se despidió de mí.
— Hasta mañana señor- respondí, toque mi pecho, mi corazón latía rápidamente- loco corazón por que te aceleras cuando estoy con él- me digo, mientras guardo todas las cosas en mi bolso.
— Hablando sola- escucho una voz tras de mí, me volteo y veo a Alex.
— ¡Por Dios Alex! me asustaste- le dije.
— Lo siento, no fue mi intención ¿Ya te vas? ¿Te puedo llevar?- pregunta.
— No te preocupes tomaré un taxi, no quiero causarte molestias.
— No será ninguna molestia Juliana, vamos te llevaré hasta donde vives y no aceptaré un no por respuesta- advierte.
— Está bien vamos- respondo y salimos los dos de la empresa, subimos a su auto y le indico la dirección de mi departamento.
— ¿Vives sola?- inquiere mientras conduce.
— No, mi amiga Elisa vive conmigo- respondí.
— ¡Que bien!- dijo- ¿Tienes novio, pareja o algo? ¿Hay alguien en tu corazón?- pregunta con curiosidad.
— Eh... no para nada, mi corazón está libre- respondí con una sonrisa nerviosa. Llegamos al lugar donde vivo, él se baja del auto, me abre la puerta y me ayuda a salir.
— Nos vemos mañana Juliana.
— Hasta mañana Alex, ve con cuidado adiós- dije despidiéndome de él, lo veo subir a su auto y marcharse.
— ¡Wow! ¿Quién era él Juliana? No me digas que él es tu jefe- Elisa dijo llegando mi lado.
— Casi, él es su gemelo Alex, el chico que conocí en aquella playa- respondí en voz baja- ¿Qué haces aquí?.
— Vengo llegando y te vi bajarte de ese auto- la tomé de la mano y ambas entramos al edificio, al estar dentro del departamento busco algo de beber, tomó un vaso de jugo- Té digo algo Juli, ahora te entiendo- la observé con confusión no entendía a qué se refería- ese hombre es muy guapo y tú jefe es igual a él, yo tampoco sabría a cual elegir.
— ¡Elisa!- regaño- yo no estoy confundida, bueno un poco, pero es por que no sabía que ellos eran gemelos, ahora se que es Alex a quien conocí.
— Si pero ¿sabes algo?- dijo y me observó fijamente.
— ¿Qué? vamos habla- exigí.
— No te noto muy entusiasmada con eso, recuerdo cuando te diste cuenta que trabajarías en esa empresa, casi saltabas de la felicidad, luego te pusiste triste cuando creíste que tu jefe era aquel chico y no te recordaba, ahora ya sabes quien es y parece no importarte- comentó- ¿Qué pasó con esa emoción que sentías?.
— Yo... no lo sé, todo este enredo me confundió mucho, yo creí haberme enamorado de aquel chico, pero no se ahora que estuve junto a Alex todo fue muy diferente a como me lo imagine, empezando por que creí que se llamaba Máximo- confesé.
— A mi se me hace que a pesar de lo difícil que ha sido tu jefe, él te robó el corazón en estos tres meses- aseguró ella.
— Estas loca Elisa, yo no amaría a alguien que parece odiarme, así que estás equivocada.
— ¡Si como no! cuando me lo digas me haré la sorprendida- rodé los ojos ante sus palabras- por cierto Mauro vuelve este el jueves de su viaje, quiere que salgamos los tres ya sabes a disfrutar la noche bailando- sonrió y niego.
— Bueno dile que acepto ir, quiero distraerme un poco de mi trabajo- y de él, pensé. Después de cenar cada una se retiró a su habitación, no podía dormir así que me levanté y fui a buscar mis bocetos y comencé a dibujar un poco tenía como cinco bocetos de vestidos, me pasé creando uno nuevo hasta que el sueño me venció...
Alex
Soy Alexandro Di Angelis, tengo 27 años trabajo en el área administrativa de Stile Di Angelis, ayudo a mi hermano en todo lo que pueda, estuve por casi cuatro meses fuera de la ciudad visitando una de las sedes que se abrió hace poco, mi hermana Stella me acompañó, los meses que estuve fuera se me hicieron eternos, quería volver y ver cómo iban las cosas en la empresa y con ellos.
Yo recuerdo a Juliana muy bien, aquella chica que encontraba sola en la playa, supe que era una buena chica desde que la vi, no entiendo como hay personas que pueden juzgar a otras simplemente por no tener dinero o una buena posición, mi madre y mi padre nos enseñaron que no debemos juzgar a nadie, siempre respetamos a los que merecen respeto, hay personas que tienen mucha riqueza y un mal corazón, y hay personas que no tienen abundancia pero tienen humildad y un gran corazón y Juliana es así.
Estaba esperando a que ella viniera a la empresa, creí que no lo haría pero no perdí las esperanzas, cuando entre a trabajar a la empresa ordene a la encargada de contratar a los nuevos empleados siempre entregarme una copia de la hoja de vida de todo aquel que aplicará para un puesto en la empresa, yo ya sabía que ella comenzaría a trabajar aquí, lo supe antes de irme fui yo quien pidió que la contratarán, ella iba a ser mi asistente en él área de administración, pero espere a que mi hermano despidiera a la suya y pedí que Juliana fuera asistente de él, ¿por qué? pues por que sabía lo que mi hermano sentía o al menos creía que aún sentía algo por ella...
Flashback
— Mamá ¿has visto a Max?- pregunté, estábamos a punto de irnos de la casa de playa a la que papá siempre nos lleva a vacacionar.
— Iba hacia la playa hijo- respondió ella.
— Iré a buscarlo papá ya está en el auto con Stella- dije.
— Bien ve, no tarden estaré con tu padre ya todas las maletas están en el auto- me informó. Salí de la casa rumbo a la playa, vi a mi hermano a la distancia observando el mar, sonrió y caminé hacia él detuve mis pasos cuando la vi a ella, se acercó a Max y le entregó algo, no distinguí que era, me quedé viéndolos desde lejos, me sorprendió que ella dejara un beso en su mejilla, la chica lo había confundido conmigo pero lo que más me sorprendió fue ver a mi hermano sonreír cuando ella se fue, afortunadamente ninguno de los dos me vio, di media vuelta y me dirigí al auto donde ya estaban todos.
— ¿Dónde está Max?- preguntó mi papá.
— Dijo que ya vendría- mentí, pero sabía que no tardaría mucho y así fue, un momento ntos después llegó él— Mamá, papá en la playa conocí una chica que es muy hermosa, la invite a venir a buscarme a la empresa, si ella necesita trabajo vendrá cuando sea mayor- les conté a mis padres, observe la reacción de mi hermano, vi que llevaba algo en sus manos e imagine que era lo que Juli le entregó, esa chica le gusto, sonreí para mis adentros, si ella venía a la empresa volverían a encontrarse hice bien en invitarla...
Fin del flashback
Desde entonces esperaba que ella volviera, fui yo el que la contrató como su asistente, en todos estos años mi hermano no había tenido ni una sola novia, y estoy seguro que es por ella ¿será virgen mi hermano?- me pregunté de repente- no, no por que pienso esas cosas, no quiero saberlo- me dije.
Imaginaba que él no la había olvidado y lo comprobé cuando volví, creí que mi hermano tendría puntos con ella, pero según lo que hable con Juli, él no ha sido nada amigable no entiendo el por qué, mi hermano es serio pero no mala persona, se que al verme cerca de Juli se puso celoso, debo hacer algo...