1. Volveré a verte niño bonito
Juliana
Soy Juliana Rossi tengo 23 años, vengo de una familia humilde, mi madre a trabajado años para mantenerme a mí, mi padre murió cuando yo era pequeña así que solo somos mi mamá y yo, he soñado desde pequeña con ser una gran diseñadora me encanta la moda, he estudiado mucho y me he dedicado a trabajar para pagar mis estudios y por fin he conseguido lo que quise y me propuse, no como me lo esperaba pero mostraré mi talento poco a poco, por él momento quiero volverlo a ver a él, he conseguido entrar a su empresa, una de las mejores empresas de moda Stile Di Angelis.
En todos estos años no me he olvidado de él aún recuerdo cuando lo conocí, esos ojos azules no salen de mi cabeza sueño con ellos siempre, se que lo reconoceré en cuanto lo vea, pero ¿él me reconocerá a mi?.
El sol se estaba ocultando, me encontraba frente al mar en aquella playa donde lo conocí, había viajado hasta aquí a informarle a mi madre que iniciaría un nuevo trabajo quería convencerla de irse conmigo a la ciudad pero ella no aceptó, yo volveria mañana a la ciudad para prepararme para mi nuevo trabajo, veo el cielo pintado de vivos colores azules, anaranjados, rojizos y amarillos, una maravillosa vista, a mi mente venía su rostro hace tantos años que no lo veo, pero sé que lo reconoceré de eso estoy segura, mi corazón lo reconocerá, sus ojos azules con solo ver sus ojos sabré que es él- espero que también me recuerdes- dije.
Flashback
Me encontraba sentada en la arena observando el mar, había crecido aquí conocía el mar desde pequeña pero no me cansaba de ver su belleza, escuche a alguien acercarse volteo y miró a un chico acercarse. Debe estar de vacaciones- pensé.
— Hola- saludo llegando a mi lado, no sabía si responder de seguro era un niño rico, no conocía a personas que hubieran sido amables conmigo todos se creían unos príncipes y al ser la hija de una mujer que trabaja limpiando las casas de esta playa me tratan mal, había recibido muchas ofensas de parte de los hijos de familias adineradas que venían de vacaciones a esta playa- ¿Acaso no hablas?- preguntó sin dejar de verme, yo deje de verlo y mantuve mi vista hacia el mar- Hola ¿eres muda?- rodé los ojos ante sus insistencia.
— Hola ¿qué es lo que quieres?- pregunté irritada ante su presencia.
— Veo que si hablas- dijo- ¿Qué haces aquí sola?- preguntó sentándose a mi lado.
— Viendo el mar no es obvio- respondí molesta.
— ¡Oye! no te molestes, solo tenia curiosidad de saber que hace una niña sola aquí- me dijo, dirigí mi mirada hacia él su vista estaba dirigida hacia el mar, lo observó mejor, su cabello castaño claro casi rubio, su nariz perfilada, era guapo.
— Discúlpame por haber sido grosera niño bonito, es que no todos son amables conmigo- confesé
— ¿Niño bonito?- dijo sonriendo de lado, me miró y es entonces que pude ver sus ojos azules, un azul tan hermoso- ¿Por qué no son amables contigo?- inquiere con su vista fija en mi.
— Bueno... mi madre se encarga de la limpieza de algunas de las casas de esta playa y pues por aquí solo vienen personas adineradas y los niños ricos me ven de menos- dije cabizbaja.
— No debes preocuparte por eso, no le pongas interés a sus palabras, te puedo asegurar que vales más que esas personas, puedes no ser de una familia adinerada, pero estoy seguro que tienes un gran corazón y esto te hace mas valiosa- levante mi vista a él, me gustaron sus palabras él es diferente a las demás personas, no me ve con desprecio o desagrado por no ser de su mismo estatus, le sonreí.
Ambos nos quedamos en silencio observando el mar, él era mayor que yo parecía tener unos 16 o 17 años, yo tengo trece años, un momento después me levanté debía volver con mi mamá ella debe haber terminado ya su trabajo.
— Bueno niño bonito me dio gusto conocerte, tu si eres una buena persona adiós- me despedí y salí corriendo a buscar a mi mamá. El siguiente dia fue lo mismo fui a sentarme un momento en la arena y ver el mar, cerraba mis ojos disfrutando de la brisa.
— Hola ¿de nuevo por aquí?- escuche la voz del niño bonito.
— Hola si me gusta ver el mar- respondí, él se sentó en la arena también- ¿vienes de vacaciones?.
— Si cada año mi padre nos trae a esta playa, pero me gusta tomarme un momento para relajarme y caminar, necesito un respiro de mi hermano- dijo en forma de broma.
— Que bueno que vengan en familia- dije con tristeza, amaba a mi madre pero extrañaba a papá.
— ¡Juliana!- escuche a mi madre llamarme.
— Me tengo que ir ya niño bonito, adiós.
— Adiós Juliana, por cierto lindo nombre- dijo despidiéndose de mí, ya no pregunté su nombre, se lo preguntaré cuando lo vea de nuevo- pensé.
Al siguiente día ya no lo vi, creo que ya se había marchado. Me quedé con el recuerdo de que sus ojos azules eran muy hermosos.
....
Había pasado un año, caminaba como cada tarde en la playa, cuando de repente escuche alguien venir tras de mí.
— Hola me recuerdas- dijo con una hermosa sonrisa en su rostro.
— Niño bonito- susurré, su sonrisa se ensanchó.
— Si el mismo- respondió- de nuevo sola por la playa.
— Si, me encanta caminar, ver el cielo y el mar- dije.
— A mi también, me relaja observar el hermoso paisaje, ¿ Cuantos años tienes?- preguntó de repente.
— Tengo 14 años pronto tendré 15- respondí- ¿ Y tú cuántos años tienes?.
— Tengo 18 años, los cumplí hace unos meses- dijo, caminamos por la playa en silencio un silencio cómodo.
— Bueno niño bonito, un gusto verte de nuevo, me tengo que ir adiós- me despedí de él y volví a casa. Al día siguiente él volvió a encontrarme en la playa.
— Entonces ¿entrarás a la universidad dentro de poco? ¿Qué estudiarás?- pregunté curiosa.
— Si y pienso estudiar administración de empresas y debo aprender un poco de moda- confesó y lo observé con curiosidad.
— ¿Moda? ¿Te gusta la moda?- pregunté.
— Bueno me interesa si, mi padre dirige una empresa de moda y luego esa empresa quedará a mi cargo y el de mi hermano- dijo.
— ¡Genial! A mi siempre me ha interesado la moda, quiero ser modelo o una gran diseñadora de modas- confesé emocionada.
— ¿De verdad? Eso es bueno pero no creo que puedas ser modelo- dijo observándome.
— ¿Por qué?- pregunté.
— Por qué eres muy delgada, necesitas más cuerpo- lo fulmino con la mirada.
— Aún soy joven, cuando sea una mujer tendré un buen cuerpo ya lo veras- le aseguro.
— Bueno lo veremos entonces, si algún día necesitas trabajo o ayuda, búscame en Stile Di Angelis, tal vez necesitemos una diseñadora o una modelo- dijo dudando lo de "modelo".
— ¿Stile Di Angelis?- pregunté incrédula.
— Si, es la empresa de mi padre- dijo despreocupado.
— ¡Ahhh! pero esa es una de las mejores empresas de moda de Italia- dije emocionada.
— ¡Oye! me dejaras sordo.
— Ten por seguro que te buscaré- dije con una sonrisa, seguimos hablando y momentos después me despedí de él, debía volver con mamá, llegué donde ella se encontraba, pero aún estaba ocupada, quise ayudarla pero no me lo permitió, salí de nuevo hacia la playa, a lo lejos vi llegar al niño bonito de nuevo parece que se había cambiado de ropa, me acerque a él con una sonrisa, recordé que no había preguntado su nombre.
— ¡Niño bonito!- lo llamé, él me observó extrañado- Olvidé preguntar tú nombre ¿cómo te llamas?- dije sonriendo, note confusión en su rostro- ¿no me dirás tú nombre? Entonces seguiré llamándote niño bonito.
— Está loca- susurro pero lo escuche.
— ¡Oye! te escuche- le reclame.
— ¡No me digas!- dijo burlón- pero es la verdad estas loca deb...- lo interrumpo.
— Yo solo quiero saber tu nombre dímelo- dije haciendo un puchero.
— ¿Si te lo digo dejaras de molestarme?- asentí- Me llamo Máximo.
— Lindo nombre, pero te diré niño bonito si...- no pude terminar de hablar.
— ¡Juliana! ven- mi mamá me llamaba.
— Adiós niño bonito- me despedí de él y le sonreí.
— Que loca- murmuró.
— Te escuche- dije mientras me alejaba de él.
— ¡ Pues que bueno!- grito, que grosero pensé, nunca me había dicho así- él loco es él- dije para mi...
Fin del flashback.
Estoy a punto de volver a verte niño bonito, pronto sabré si de verdad me recuerdas, dijiste que no te olvidarias de mi…