Noah abrió los ojos y se quedó mirando el techo, no sabía si era un sueño o era real, aun sentía su piel sensible en los lugares que pensaba que había sido tocado, aunque fuera con un solo dedo sentía aún la fuerte sensación de seguir siendo acariciado, aún sentía el aliento en su cuello, indeciso se puso de pie, nadie le quitaba de la cabeza que alguien había estado en su habitación, se puso la bata y caminó descalzo hasta el balcón, se recargó en la baranda mirando el inmenso jardín que tenía en frente suyo "Ya no huele a él" pensó, el viento empezó a hacer volar su cabello, recordó a su padre y sus instrucciones severas "Pero hijo eres hermoso, cualquier alfa querría tenerte" sintió asco, no era un objeto, nunca estuvo de acuerdo en la forma como se regía el mundo, donde los alfas todo

