Capítulo 35 MAX Desperté con Sofía entre mis brazos, por la luz del sol que se filtraba en la habitación, podía ver que era cerca de medio día. Ella seguía dormida en mis brazos y eso era nuevo para mí, ya que, ni cuando estuve con Esmeralda la abrazaba para dormir. Pero, esto que estaba sintiendo por Sofía no se parecía en nada a lo que había sentido antes y me daba un poco de temor, lo desconocido que resultaba para mí esto que se estaba dando entre ella y yo. De cualquier forma, ya todo estaba dicho y solo dependía de ella, aceptar o no, mi proposición y por supuesto, yo esperaba que así fuera y que tuviéramos la oportunidad de ser felices, que ella poco a poco quisiera estar conmigo por amor y no por obligación. —Max, ¿dónde estás? —preguntó aún con mucho sueño—no me sueltes, por fa

