Después de una muy extenuante y compleja reunión con unos ejecutivos japonés, al fin podía regresar a casa para así poder relajarme; cuando estaba tomando mis cosas, Vanesa nuevamente decide interrogarme, ella aun sospechaba sobre mí.
- ¿Cómo le hiciste para poder arreglar las cosas con los ejecutivos japoneses?
- No lo sé, talvez fue mi encanto, yo que se…
- Aja, ¿o talvez tiene algo relacionado con esa chica linda de labios color escarlata?
- ¿Hablas de Luna? ¿No crees que estas exagerando un poco?
- No lo sé, pero esa chica me da muy mala espina, algo esta pasando y lo descubriré, para así ayudarte
- Hay por favor, no crees que estas exagerando, ni que algo raro estuviera pasando.
De repente, luna entra por una de las ventanas abiertas del pasillo usando el cuerpo de Mon, y sin darse cuenta, ella decide saludarnos a mí y a Vanesa.
- Oh, hola José, hola Vanesa, ¿Cómo les fue en la reunión?
- José, ¿Qué le diste de comer a tu gata…?
Vanesa se desmaya de la impresión por la culpa de mi gata parlante y cae en mis brazos, en ese momento me preocupe, ya que mi mascota, acaba de saludar a mi mejor amiga.
- ¡luna! ¿Qué haces?
- Ups, perdón, solo quería visitarte en el trabajo y se me escapo.
- Hablaremos después…
Cargo a Vanesa hacia su oficina donde la dejo en su sofá, totalmente inconsciente por la culpa de una DEMONIOHUMANA descuidada.
- Mira lo que hiciste luna, Lárgate antes de que, azutes a más de mis compañeros de trabajo.
- Dije que lo sentía, déjame arreglarlo.
Luna de inmediato abandona el cuerpo de mon y usa su magia demoniaca para alterar los recuerdos de Vanesa, y así evitar un escándalo; yo estaba preocupado, ya que luna, tenia intenciones asesinas contra mi mejor amiga, pero al parecer yo solo la juzgaba mal, creía que lastimaría a Vanesa en cuanto tuviera la oportunidad, pero eso era una ideología errónea, Luna era más dulce de lo que aparentaba.
- Listo, borre algunos recuerdos de su cabeza, y cambie algunas cosas, para evitar que sea tan insistente.
- ¿no le hiciste nada malo verdad?
- Claro que no, respeto mucho su amistad, Vanesa me cae bien y no la lastimaría amenos de que fuera de extrema necesidad.
- Haaa, me alegra, bueno, regresa al cuerpo de mon y lárgate de mi trabajo.
- ¿ahora? Yo solo quería dar un paseo.
- ¿Qué? No, lárgate, no puedes estar aquí, y mucho menos una gata negra.
- Mon aun no quiere irse.
- ¿A quién le importa? tu la controlas cuando estas en su cuerpo…
- Eso es grosero, nos iremos de la compañía en cuanto me invites a comer algo a la cafetería.
Sin duda alguna, yo era la mascota de la gata y de la demonio… Sin más opciones, decidí cumplir con esa condición, para de una vez por todas librarme de ellas; durante la cafetería, como era de esperarse Luna comenzó a llamar la atención de los miembros de la compañía que estaban almorzando, algunos reían que ella era mi novia, mientras que otros creían que fuera alguna modelo para algún evento publicitario, se cómo sea, Luna no dejaba de llamar la atención solo para molestarme.
- Oh, José, ¿Quién es esta encantadora señorita?
- Ella es…
- Hola soy luna, amiga de José.
- ¿tu amiga? Woow, ¿Por qué nunca nos presentaste a este bombón?
- José, siempre es algo cobarde a la hora de presumir amistades como las mías, pero si gustan podemos reunirnos alguna vez para beber algo.
- Si… me agrada esta chica, además de hermosa es divertida.
- Haha, si… lástima que se ira después de almorzar conmigo.
- ¿de verdad? ¿Por qué?
- Pues…
- José odia que lo interrumpa en su trabajo, por eso inventa escusas ridículas.
- Es que estoy un poco ocupado , luna.
- Bueno, ¿Qué tal si ustedes dos, se sientan con nosotros? me gustaría hablar mas con tu encantadora amiga.
Luna logra ganarse la simpatía de mis compañeros y amigos de la compañía, logrando así avergonzarme más y más en el comedor mientras comíamos; después de la comida que Luna disfruto junto con todos mis compañeros de trabajo, lleve a Luna y a MON al baño de hombres, para que pudieran marcharse por una de las ventanas del edificio sin ser vistas.
- Fue una encantadora reunión, tus amigos son graciosos, talvez venga de vez en cuando…
- Por favor no, entra al cuerpo de MON y lárgate.
Luan entra nuevamente al cuerpo de mi gata para poseerla y así marcharse por la estrecha venta del baño, pero antes de irse, ella de inmediato me comenta una cosa.
- Antes de marcharme recuerda, que esta noche tendremos otro duelo, tendrás que darme al menos un golpe si quieres acompañarme en mi próxima misión contra un demonio denominado DEMOLEDOR.
- ¿demoledor? Suena fuerte.
- No tienes idea, además hay muchos humanos implicados, por esa razón, espero que me derrotes pronto, ya que necesitare ayuda.
- Daré lo mejor…
- bien dicho José, no vemos en casa.
Luna y mon se marchan al saltar por la ventana y después desaparecen por medio de un portal demoniaco dejándome solo nuevamente en mi trabajó.
- Ah… al fin.
Después del trabajo, decido llevara a Vanesa a su departamento nuevo, el cual había comprado durante mi coma, ya que quería asegurarme de que ella estuviera bien después de lo que Luna le hizo a su cabeza.
- Creo que tienes que descansar un poco, te veo algo decida.
- Me duele la cabeza, creo que iré a mi cuarto para descansar.
- Me parece bien, ¿quieres que te prepare algo, Vanesa?
- No, estoy bien, vete, más tardé te llamare.
- Como digas amiga.
Las horas pasaron y mientras yo estaba preparando la cena, para Luna y para mí, en los noticieros locales, puede escuchar, como una banda de asaltantes, lograron despojar, doce mil dólares de un camión blindado solo con sus propias manos, sin necesidad de herramientas complejas que lograran penetrar el blindaje; parecía una historia imposible de creer, pero Luna no lo dudaba, ella sabía que fue real.
- Es imposible que un grupo de solo seis hombres, lograran robar un camión blindado solo con sus propias manos.
- Así es… es imposible solo para lo humanos.
- ¿Acaso crees que fue real lo del robo, Luna?
- Ja, obviamente, tú y yo podríamos hacer lo mismo.
- ¿crees que fueron demonios?
- Humanos, demonios, metahumanos, monstruos, lo que sea… todos son iguales, usar sus poderes para beneficio y destrucción, por esa razón existimos los cazadores, para evitar que este mundo, se convierta en un infierno.
- ¿literalmente?
- Literalmente…