capitulo 6

2389 Words
- ¿Robert? Me palpitaba la cabeza y me dolía todo el cuerpo. Traté de abrir los ojos, pero cualquier rayo de luz que pasó por mis párpados, me molestó insoportablemente. Soy consciente de que hice un mueca de dolor. - ¿Robert? ¿Estás bien? Abgail me estaba llamando desde algún lugar que no pude identificar. "¡Mierda! ¡Toronjil!" mios los pensamientos me devolvieron a la realidad. ¡Oh! Ella estaba casada. ¡Oh! Perra que dio a luz! Mi cuello parecía como si hubiera sido golpeado por una piedra. Por cierto, por un torpedo. Poco a poco el recuerdo volvió a aclarar lo sucedido. Me enfurecí. ¡Mierda! Ella estaba casado y con esa mierda jodida. Yo no ... Respirar se ha convertido en un Complicado. - ¿Estás bien? Robert? ¡Habla conmigo! - Mi cabeza - logré articular esas palabras. Levanté mi mano, sintiendo mi cuerpo Protesta y protege mis ojos. - Donde estan... - Ya lo son. Dean logró golpearte con una pistola paralizante. Querías lastimar Toronjil. - ¡Que absurdo! Nunca te lastimaría, forcé mi cuerpo a levantarse. Dolía, pero no más que el dolor de mi realidad. - ¡Maldita sea, Abby! ¿Qué sucedió? Sabía que no le pregunté sobre mi situación en el piso del baño, pero era una pregunta que cubrió mucho más que la pelea. Yo estaba perdido. Melissa volvió, fría, distante, enojado, lleno de agravios y demandas. Ella me había quitado todo. Me había humillado y estaba casada con Dean. Era una descripción perfecta del infierno. - No conozco a Robert. No sé cómo explicarlo - miré a mi secretaria que me miraba con lástima. No necesitaba ese sentimiento. Siempre supe jugar. Era fuerte, frío, calculador, desprovisto de cualquier sentimiento diferente. de odio. Fui implacable en mi guerra con Tanya. ¿Cómo se las arregló Melissa para perturbarme tanto? ¿rápido? ¿Cómo pudo traicionar mi confianza de esa manera? ¿Cómo pudo traicionarme? Mi corazón estaba pesado, apretado, oprimido por el dolor. ¡Mierda! La amo. Hice todo lo posible para merecerlo, ser digno de un amor que ya no existió, o que quizás nunca existió. Melissa mintió. Ella era más cruel que Tanya cuando me hizo creer que había esperanza. Necesitaba aprender a odiarla ponerla en esa guerra por la que luché tan duro para deshacerme, y sobre todo, aceptar que debería aplastarla sin piedad. Pero yo la amaba. - ¿Robert? Me levanté rápidamente, tomando a mi secretaria por sorpresa. Necesitaba aire. Me tuve que ir Ese baño asfixiante, ese cuarto lleno del olor de la mujer que tanto amaba y que Necesitaba salir de mi vida. Tienes que huir y callar todas las voces que gritaban en mi cabeza. - ¿Hacia donde vas? Abgail me acompañó visiblemente preocupado. Caminé al elevador sin importarme maletín, llaves, nada. Solo quería salir de allí lo antes posible. - ¿Robert? - ¡Necesito un poco de aire, Abgail! Y corrí escaleras arriba sin que ella tuviera la oportunidad de detenerme. Pasé la recepción sin mí Página 26 Preocúpate por quién me miraba y salí a la tarde lluviosa y fría. Pero ni siquiera el frio capaz de hacerme olvidar sus palabras “No. Te amo, Robert. Amo a Dean. Lo siento mucho". Apreté mis brazos alrededor de mi cuerpo como si pudiera evitar volverme loco para siempre. Caminé por las calles frío y entré al primer bar que encontré, no sé a cuántos metros de la empresa. "Whisky", dijo bruscamente. - La mejor botella que tienes - el camarero puso el vaso y el botella frente a mí. Entendió mi desesperación. ¡Oh! Melissa era dueña de todas mis acciones. Los mismos que le encomendé en un intento de evitar que Tanya los contraiga. Solo podía ser una broma de muy mal gusto. bebí todo el contenido a la vez y utilicé más del líquido tan deseado que calentó mi cuerpo. Ella estaba casada. ¿Cómo pudiste olvidar todo lo que vivimos? Y ese hijo de puta estaba con mi esposa, disfrutándola, tocándola. ¡Santo cielo! No lo soportaría. Nadie pudo tocar Toronjil. Ella era mia. Solo mia. Bebí rápidamente y mientras el dolor me abrumaba, la bebida hizo su trabajo. Luego, después de dos botellas, de muchas palabras blasfemas, de muchas maldiciones y lamentos de mi desgracia, Dejo que el sueño se apodere de mí apoyando la cabeza en la mesa de la barra. Sigo escuchando, a lo lejos, una voz conocido y manos llevándome a casa. *** - ¿Robert? El cielo extremadamente azul brillaba en un día hermoso, cálido y de cosecha. Estaba en un parque sentada en el césped y viendo a Melissa jugar con una hermosa niña. Un niño. El tenia el mio cabello, lacio, cayendo sobre la frente, el color de la piel y los ojos eran de ella. ¡Era un niño hermoso! Hermosa como nuestro hijo. Se rieron y giraron y yo permanecí en paz solo mirándolos. Ella miró Yo, ojos llenos de amor y susurro "Te amo", pero las palabras no me alcanzaron. Ellos son perdido en el viento. - ¿Robert? Despierta. Esa voz aterciopelada, forzosamente cariñosa y llena de veneno no le pertenecía a Melissa, sino sí al que me arrojó a ese infierno. Tanya. ¿Qué estaba haciendo ella allí? - ¡Despierta, Robert! Necesitamos conversar. Abrí los ojos, dándome cuenta de que todo era solo un sueño. Poco a poco mi corazon reconoció mi realidad, al mismo tiempo que mi cuerpo reconoció la resaca figurada en el sequedad de boca, malestar estomacal y dolor de cabeza. Miré a Tanya poco después de darme cuenta de que estaba en su habitación. Rápidamente me di cuenta de que estaba sin ropa. - Tanya. Tú... - No. Mantén la calma. Ayer bebiste hasta caer. Literalmente, y sonrió gentilmente. Tanya estaba desnuda, cubierta solo con la sábana de seda que solía adornar su cama. - ¿Qué estoy haciendo aquí? - Bruce te trajo. Te veías terrible. Gritó que necesitaba encontrarla. Melissa, supongo. Supuse que me había enterado de que estaba casada con Dean; cerré los ojos, enfurecida por eso. realidad. - Te entiendo - tocó mi mano. Conocía muy bien a Tanya para saber que ella no estaba conmigo para tener compañía. Mi esposa quería jugar, pero ¿estaba yo preparado para ese juego? - ¿Por qué te desnudas? - Traté de ganar tiempo. - Porque ya estaba lista para dormir cuando Bruce llegó contigo. Solo desvestido y Te dejé dormir a mi lado - se sonrojó con esa información. - ¿Cómo supo Bruce dónde encontrarme? - Bruce era uno de los perros guardianes de Tanya. Él Página 27 Siempre supe dónde encontrarme, desde que Melissa se fue. Volví a cerrar los ojos sintiendo el dolor ese recuerdo me recordó. - ¿Por qué estoy aquí, Tanya? ¿Qué es lo qué quieres? - ¡Mmm! Quiero muchas cosas, Robert - tus ojos vagaron por mi cuerpo dejándome incómodo. - Pero ... De momento quiero definir cómo lo haremos. - ¿Como haremos? - Sí. Melissa robó tus acciones. Ni siquiera puedo creer que un hombre viviera como tú lo harías déjate engañar por una putita como Melissa Simon. - ¡Tanya! - Advertí. Tanya no conocía a Melissa. No sabía que para que ella actuara de esa manera había sucedido algo muy malo. - Está bien, está bien - levantó las manos rindiéndose. - Sin la "perra". ¿Mejor así? - No contesté. No podría responder. No había ninguna posibilidad de que Tanya me convenciera de jugar contra Melissa. -Necesitamos recuperar estas acciones. Lo más rápido posible. - La venta fue legal y, a menos que Melissa acceda a vendérmelos, no hay forma - Vi tu los ojos brillan con la idea. - Y ella nunca te vendería mis acciones - No estaba tan seguro. Me estremecí ante esta posibilidad. ¿Melissa podría hacerlo? - Podemos sacar a Melissa del juego de una vez por todas - se detuvo seriamente, mirando mi reacción. Por supuesto, para una mujer como Tanya, matar a Melissa era su primera y principal opción. Me Ni siquiera podía pensar en esta posibilidad. No había forma de que pudiera aceptar lastimar mi amante ... ex amante, por su propia voluntad. Todavía no pude entender las razones aun así, no la veía como una enemiga. - Está casada, Robert. Te robó lo que te pertenece y te humilló públicamente. Mostrado a la tu familia lo débil que eres. Te destruyó de la peor manera posible. Melissa la rompió confianza. Tomo en consideración la hipótesis de que fue un golpe de Estado. Ella fue muy cínica. Ese Cara de Papá Noel, una niña enamorada, deslumbrada por el jefe, nunca me engañó. Melissa configuró todo con Dean y consiguió lo que más quería, te roció - arqueó una ceja encantada con el dolor que me causaron tus palabras. - Y debes estar muy feliz con todo esto - sonrió con los ojos fijos en mí. - No. Podría serlo, después de todo, hoy ya no eres rival para nuestra disputa. En el Sin embargo, estoy enojado. Furioso para ser exactos. Melissa me quitó este sabor. Ella se quedó con las acciones que quería, gané el juego y te destruyeron. Exactamente lo que quería hacer. No parece ¿injusto? Miré a Tanya sin creer en sus palabras. Ella estaba realmente loca. - ¿Y qué quieres que haga? Melissa lo hizo. Ya no tengo las acciones, soy un mero empleado de la casa, no hay nada que pueda hacer. - No seas dramático. Todavía tienes el control de las acciones de tu familia y de Paul. - Eso sumado, son casi nada. - Pero si sumamos mis acciones ... - Me estremecí ante esa posibilidad. Si yo tuviese Las acciones de Tanya, junto con las otras que ya controlaba, Melissa no tendría control sobre mi posición dentro de esa empresa. Incluso tenía miedo de saber qué pediría Tanya a cambio. - ¿Y qué sacas de eso? - Gano mucho. Solo conociendo a esa pequeña perra ... ¡Lo siento! - pero sonrió diabólicamente. - Solo el hecho de que saber que Melissa no tendrá todo el poder que quiere dentro de las empresas, ya me hace más dinámico. - ¿Y? - sonrió más ampliamente. - Quiero que aceptes actuar conmigo para recuperar tus acciones, por supuesto después Si destruimos a Melissa, tendré que cobrar un precio por mi ayuda. Página 28 - Olvídalo. - No tienes muchas opciones. Lo terminaré, te guste o no. Si está de acuerdo, su las acciones vuelven a tus manos. De lo contrario, encontraré la manera de conseguirlos yo mismo, y ya sabes que mis métodos son todo menos amables. En ese momento no pude enfrentar a Tanya, si lo hiciera, ella pasaría sobre mí y destruir a Melissa. Aunque saber que aceptar su ayuda era la mejor manera de Para recuperar mis acciones, sentí que no podía soportar causar ningún daño a la mujer que amaba. ¡Maldita sea! Debería odiar a Melissa. Debería haber deseado su ruina, su muerte, pero no pudo. Pasé mis manos por mi cabello y cerré los ojos. ¡Mierda! Estaba en el infierno y Melissa me tenía arrojado a él. ¿Por qué diablos no podía entender que ella debería ser mi objetivo? - ¿Y entonces? - Abrí los ojos y miré a mi esposa. Tener a Tanya como aliado era caminar en un campo minado. Incluso podría encontrar una manera para sacármelo todo tan pronto como pusiera mis manos sobre Melissa. - No quiero matar a Melissa - me encontré dejando escapar las palabras como una súplica. Tanya puso los ojos en blanco y arqueó el cuerpo con impaciencia. - ¡OK! Matamos a Dean. Luego enviamos a Melissa a Perú, o cualquier otro lugar lejano, lo suficiente como para que nunca más pueda poner sus manos en lo que me pertenece, y sus ojos decían todo. Tanya todavía veía a Melissa como una competidora. Ella no quería que volviéramos a estar juntos. "¿Y desde cuándo matar a uno u otro nos devolverá el ganado?" Te ves como un terrorista que no piensa en las consecuencias de sus acciones. Toca a Dean y Melissa te envía a la cárcel. Hizo una mueca extraña, se mordió el labio y pensó en ello, luego sonrió y me miró con animación. - Yo tengo una idea. Necesitamos desacreditar a Melissa. Encuentra cualquier cosa que te convenza vender las acciones, o incluso entregarlas, ya que ella no hizo nada para merecerlas. Necesitamos algo muy serio. Vergonzoso. Algo que te obliga a dejar las empresas. - ¿Un escándalo? - ¡Eso! - sonrió expectante y aplaudió de alegría. - Primero seamos Melissa una figura pública. Llamaremos la atención sobre su imagen y luego la envolveremos en un escándalo. - ¿Qué tipo de escándalo? - Del tipo que te hará desear no cruzarte en mi camino. - Tanya ... - La acusaremos de robo. La vamos a involucrar en asuntos filantrópicos, déjela aceptar esto causa y luego ... ¡Oh! Confiamos en Melissa. ¿Cómo podríamos imaginar que ella estaba involucrado en un esquema como este? - se burló y luego sonrió. "¿Vas a acusarla de estar involucrada en el escándalo de la propiedad sobrevalorada?" Jugará el tu culpa sobre ella? - Exactamente - no se molestó en defenderse. Ella simplemente aceptó que me tendría como aliado y trató de deshacerse de cualquier máscara. - Después de eso, Melissa ya no puede estar por delante. de nuestras empresas. La junta votará para que se vaya y ella se sentirá obligada a vender las acciones, y la venta solo se puede realizar a uno de los miembros de la junta. Solo necesita alterar la evidencia de que tienes en contra de que se las transfiera a tu ex amante. - No va a funcionar. Melissa no querrá vendérmelos. Ella está herida. Yo no quiero corra el riesgo de comprarlos. - Después de que la acuse de robo, ciertamente no me verá como una opción. Y hay mas un detalle: Melissa es inteligente. Mira todo lo que ha logrado hasta ahora. Necesitamos encontrar una manera para hacerla perder el foco. Y aquí es donde entras tú.
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