Cloe había pasado toda la noche dando vueltas en su cama. Luego de una divertida cena con sus amigos, en la que se había comportado más como una espía rusa que como ella misma, sus sentimientos estaban encontrados. Al principio temía volver encontrar a Franz, pero al no verlo llegar terminó sintiéndose decepcionada. Amaya había descubierto que los empleados de seguridad y los que desempeñaban tareas de docencia no compartían aquel edificio y a juzgar por el atuendo que lucía durante su encuentro, Cloe asumió que el trabajo de Frank tenía que ver con eso. ¿Sería un profesor de alemán? ¿De literatura tal vez? ¿De matemáticas? Su mente la llevaba a los lugares más insólitos y a su vez le recordaba que no podía evitar pensar en él. No quería que aquel pequeño imprevisto alterara su desempe

