28

1388 Words

Ana repasaba sus notas por enésima vez, mientras tiraba de la corta falda que había escogido, arrepintiéndose un poco de su escasa longitud. Llevaba unos zapatos tan altos como costosos y una camisa de seda que había comprado en Roma. Su cabello estaba recogido en una colita profesional y el perfume francés parecía no ser suficiente para ocultar el sudor de los nervios que la habían asaltado ni bien había cruzado la puerta de aquella lujosa oficina. Iba a volver a ver a Juan Manuel, necesitaba estar a la altura. Llevaba seis largos años sin cruzarlo y temía que no fuera el mismo. Ella parecía no ser la misma, pero las apariencias engañan. -El diputado la recibirá ahora, Señorita Sanchez.- anunció Pablo, el mismo jefe de prensa que le resultó familiar, aunque tuviera algunos kilos más y

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD