-Hola, profesor- me acerqué al profesor de álgebra en el pasillo. -Señorita Bonnet, ¿qué necesita? Me temo que no viene a desearme un buen día. Me trago su sarcasmo. -Aparte de eso, quería hablar con usted acerca de la calificación que me dio en el último trabajo, estoy segura de que hice todo el procedimiento correcto y aún así obtuve una nota no tan favorable. -¿Y eso qué tiene que ver conmigo, señorita Bonnet? -El hecho de que usted la revisó- respondí sin sonar tajante -. Necesito saber en qué me equivoqué o por qué razón obtuve una nota baja. -Debería revisar sus apuntes, la veo en mi clase. -Pero- extendí mi brazo para que se detuviera pero nada de eso sirvió, él se fue hacia la siguiente aula. Suspiré rendida. Me alegra tener maestros tan comprensibles… que se note el sarcas

