—Tendrías que haber visto el vestido que me hizo comprar, parecía una puta. —Y las braguitas, no te olvides de las braguitas.— Le recordaba Mélani volviendo a sentarse. —¿Tan exagerado era?— Preguntaba riendo Laura. —A mi me gustó mucho.— Aseguró Alan. —Claro que te gusto cabroncete, te lo enseñé todo sin mucho esfuerzo… —Y le acabó arrancando el tanga, anda que no se lo pasó bien el colega.— Le decía Mélani a Laura. Alan miró a Patricia, y esta le hizo una carita de inocente, reconociendo que se lo había explicado a Mélani. —Desde luego hermanito, no sé que más tenía que hacer la pobre Patricia… —Ella no tenía que hacer nada, ya la miraba sin enseñarme tanto, y me gustaba, me gusta mucho, mucho, pero estaba ‘giliPollao’. Quiero agradeceros que las tres, de alguna manera os preocup

