El tío paró de golpe, Mélani se giró mirándolo, le vio la Polla medio flácida y el condón lleno de leche. —Lo siento no he podido aguantar más.— Se disculpaba él. —Pues muy mal ¡Eh! muy mal, mucho hotelito pijo, muy caballero, pero a la hora de la verdad no me aguantas ni medio asalto coño. Se levantó y se iba vistiendo mientras le hablaba. —Dame un ratito que me recupere mujer. —Mira, duérmete, recupérate y espérame sentado. Se fue dando un portazo, llegó a su casa, se quitó la camisa, el sujetador, seguía caminando quitándose los zapatos, después la falda y por fin las bragas llegando a su cama, se estiró y se hizo una paja de campeonato gritando de gusto. Por la mañana cuando se despertó tenía un mensaje de Laura. —¿Qué tal anoche? —No me aguantó una mierda, tuve que acabármelo

