El lunes por la mañana entró el comisario en su despacho, detrás de él lo hizo el detective Javier Escobar con la carpeta de un caso en la mano, cerró la puerta. —Buenos días Escobar, ¿ha ocurrido algo para que cierres la puerta?— Preguntaba mientras se sentaba en su mesa con la mano aplanándose la corbata, Javier Escobar lo hacía delante de él enseñándole la carpeta. —Esta madrugada unos agentes de servicio han recibido una llamada del hospital, estaban reconociendo a una chica que les explicó que habían abusado de ella.— Le abrió la carpeta dejándola delante del comisario, este la agarró sorprendido y leyó el informe de los agentes, del hospital y la denuncia. —No puede ser.— Decía el comisario levantando la vista mirando el techo entre sorprendido y enfadado. —Por eso quería enseñár

