Alan le sonrió y deslizó el informe sobre su mesa dejándoselo delante, Ricardo con tranquilidad lo cogió y abrió la tapa de cartón, empezó a mirarlo por encima, lo dejó caer en la mesa, se quitó las gafas que limpió con una bayeta que sacó del cajón, miraba a Alan con unos ojos abiertos que parecía que se le iban a salir de las cuencas, volvió a ponerse las gafas mirando con más detalle las cifras, volvió a mirar a Alan esta vez con las gafas puestas. —Aquí hay un error Alan, no puede ser… —No hay ningún error señor Escobar, lo he repasado minuciosamente y es correcto. Ricardo estaba en shock, no se sabía si por el informe o porque había llamado a Alan por el nombre y le había contestado como él quería desde que empezó a trabajar allí. —Quiero publicar esa tabla y repartir beneficios a

