Mucho antes de que se hiciese de noche, todos los soldados estaban apostados, bien escondidos entre los árboles y los arbustos, a una cierta distancia del límite en que, desde bosque, se pasaba al claro en el cual, en las siguientes horas, se desarrollaría la ceremonia de iniciación de una joven bruja. En el centro del espacio abierto, libre de vegetación, ya había sido preparada la leña para la hoguera. Otros haces de leña habían sido acumulados a poca distancia para continuar alimentando el fuego una vez encendido. El lugar estaba en la cima del monte y totalmente circundado por el bosque. Un único sendero llegaba hasta allí desde Apiro, pasando más abajo cerca de la cabaña de Alberto y Ornella. Todos los participantes al Sabbath llegarían desde allí. Padre Ignazio había dado orden a los

