Más devastador aún era la evidencia de que algunos ciudadanos habían recurrido a usar sus propias armaduras como fuentes de calor, manteniendo metal calentado cerca de sus cuerpos en intentos desesperados de conservar temperaturas corporales apropiadas. Era una demostración de innovación nacida de supervivencia, pero también revelaba la magnitud de la crisis que enfrentaban poblaciones que carecían de conocimiento básico sobre técnicas de supervivencia invernal. Cuando el trineo al fin aterrizó en el patio principal con un impacto que reflejó tanto el agotamiento de Dael como la urgencia de su misión, Sadrac se bajó con una prisa que no permitía ceremonias o reconocimientos apropiados para el servicio extraordinario que había recibido. —¿Estás bien, Brielle? —preguntó Sadrac viendo que s

