78. Corazones que mienten en silencio-3

904 Words

Sin saber exactamente por qué, Sadrac sintió una molestia creciente al observar a su hermano. Veía cómo Zelek permitía que esa princesa Elfa lo guiara, cómo sonreía cuando ella le corregía un paso, cómo parecía… feliz de seguir el liderazgo de ella en el baile. Todo eso le parecía una demostración vergonzosa de sumisión masculina. Lo irónico era que Sadrac estaba siendo completamente ciego a su propia situación: ahí estaba él, sentado junto a Brielle porque no podía soportar estar lejos de ella, sujetando su mano porque necesitaba ese contacto, comportándose exactamente como el hombre "dominado" que criticaba en su hermano. Pero su terquedad era tan profunda que ni siquiera podía reconocer su propia hipocresía cuando la veía reflejada tan claramente en Zelek. «Debilucho... mira cómo deja

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD