—Sí, su majestad. Conforme escuchaba estas interacciones, Brielle comenzó a entender la verdadera naturaleza del reino de Pyrion. No era solo un reino, sino un imperio construido sobre la fuerza y el miedo. Sadrac no era simplemente un rey, era un conquistador que mantenía múltiples territorios bajo su control a través de tributos y amenazas. «Así que por eso salen a hacer guerra, para quitarles riquezas a otros reinos, son como unos saqueadores», pensó Brielle de inmediato. Entonces, luego de atender varios asuntos más, Sadrac finalmente se dirigió hacia sus aposentos, seguido por Brielle. El caminar constante había empeorado visiblemente su cojera, y ella pudo notar cómo cada paso le causaba dolor. Una vez en la habitación real, Sadrac comenzó a desvestirse con la misma naturalidad d

