CHAPTER TWO

872 Words
Mariana Ricci  Me encuentro recostada en la parte trasera del auto de Marcus, él me mira de vez en cuando por el retrovisor para asegurarse que este bien o eso creo. Me siento acomodando los mechones de cabello que tengo en el rostro, White me observa para luego aparcar el auto en un lugar cercano a la acera... - ¿Cómo te sientes? - pregunta volteando a verme. - ¿A dónde vamos? - pregunto confundida - Quiero bajarme - digo tomando la manija de la puerta del auto intentando abrirla. - Marian, iremos a un medico y deja de hacer eso - comunica y reprende, bajando del auto para abrir mi puerta - Vamos sal - obedezco, él abre la puerta del copiloto - Entra - lo miro desconfiada - Sólo iremos a que un doctor te revise, por favor entra - murmura cerrando los ojos con fuerza y ingreso al coche - Gracias - No sé porque te empeñas en llevarme a un hospital - digo al mismo tiempo en el recuesto mi mejilla sobre mi puño - No ha sucedido nada, así que regresame a mi casa. Porque si mis padres no me encuentran allí si que pasará algo y dudo mucho que quieras pasar por un interrogatorio - comento con algo de gracia. - Te desplomaste en mis brazos eso no te parece bastante pretexto para ir a la clínica - dice retomando el rumbo mientras mira hacía delante - Porque a mi sí pequeña berrinchuda - dice mirándome por un segundo, regresandola después a la carretera. - No es que me parezca o no, es el hecho de vas a causarme un problema y un malentendido con mis padres - susurro desviando mi mirada por la ventana. - ¿Cuándo dices malentendidos a qué te refieres exactamente? - cuestiona frunciendo el ceño. - No quieres saberlo White, así pues me vas regresando a mi casa si no quieres líos - lo observo y después le doy un pequeño golpe en la frente.  - Hey y ¿eso por qué fue? - enuncia sobándose la zona afectada - Sabes que golpeas como niña - comenta burlándose. - No me digas, pues fíjate soy una niña y mi golpe te dolió o te parece si probamos tu aguante - lo reto con gracia. - Claro quieres que vallamos a mi departamento o prefieres un hotel - ofrece mirándome picaramente, abro la boca para defenderme - Oh, cierto se me olvidaba que eres una blanca palomi... - lo interrumpo cuando mi mano cruza una bofetada en su mejilla. - Eres un estúpido. Regresame a casa, ¡ahora! - ordeno con enojo en mi voz. - No dije que iremos al medico y eso haremos, aunque después tenga que pasar por el interrogatorio de tus padres - me da a conocer su decisión con voz severa - Mírame - me niego a su petición - Marian mírame - insiste pero no obedezco y me mantengo en mi posición. - Si no quieres dejarme tranquila, al menos déjame en paz - susurro haciéndome ovillo contra el asiento. - Marian... - nombra con pesar. - Mi nombre es Mariana, tu no eres nada mío para tomarte la atribución de llamarme así - demando con voz neutral. - Oye no te enfades, sólo dije una tontería - dice restandole importancia a su anterior comentario. - ¿Tontería? - me río con ironía - Para los chicos siempre lo que sentimos siempre es una tontería - sonrío sin ganas y me abrazo a mi misma. - No tengo idea de lo que estas diciendo - anuncia confundido - Ya estamos llegando - anuncia y observo por la ventana como estaciona el auto en el parqueadero - Bien veremos porque te desmayaste y como esta tu herida - informa saliendo del auto, para luego abrir mi puerta. - Ya no hay manera de echarse para atrás - salgo del auto, para posteriormente emprender camino hacía la recepción del centro medico. Donde una mujer se encuentra y es la encargada de atendernos. - Buenos días, en que puedo ayudarlos - dice refiriéndose a ambos, sin embargo su mirada esta completamente concentrada en Marcus. - Buenos días señorita - saluda de manera cortés - Queremos una cita, para realizar exámenes completos a  esta chica que está aquí - comunica pasando su brazo derecho por encima de mis hombros. - Oh, ya veo es su novia - murmura decepcionada, miro a mi acompañante esperando que lo desmienta pero este solo se encoge de hombros - Por favor llene este afiche para poder registrar sus exámenes - pide con la mirada sumida en su computador, mientras me entrega una hoja. - Olvide ese pequeño detalle - enuncia rascándose la nuca con evidente nerviosismo. - Se todo lo que la hoja pide - comienzo a llenar el afiche y al terminar se lo entrego a la mujer. - Muy bien puede ir haciendo fila - comunica la la mujer - ¿Su novio entrará con usted? - abro la boca para negar pero Marcus se me adelanta. - Claro que entraré con ella - confirma sonriendo. - Esta tarde será muy larga - suspiro resignada a todo lo que se avecina... 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD