Perspectiva de Melian No pude contener las lágrimas después de que anunciaron a mi hijo como el nuevo alfa. La abrumadora alegría en sus rostros, tanto en el de él como en el de su padre, no tenía precio. Podía sentir su emoción y amor emanando desde su interior. Cuando Iris quitó las ataduras, Maddix saltó a los brazos de su padre. Permanecieron abrazados y disfrutaron del momento. Iris tuvo que recordarles que todavía teníamos que incorporar a una Luna. Maddix empezó a reír y se disculpó con Iris. Luego se volvió hacia mí y se disculpó, y luego hacia Riley. Estábamos todos tan felices que no nos importó en absoluto. Los miembros de la manada rieron y lloraron junto a nosotros. Una vez que mis hombres se apartaron, Iris llamó a Riley y a mí para que nos paráramos junto a Maddix. Tomó a

