— Muchas gracias por haber venido - Sonreí.
Ambos estabamos parados en la puerta.
— Al final no fue tan malo como creí - ella asintió - ¿que le digo a Fanny?
— Dile que mañana a las ocho de la mañana pasaré a recogerla y que trate de ir lo mas formal posible.
— Bien - sonrió - te veo luego - ella se acercó y me dió un beso en la mejilla.
Claro que me vas a ver, pensé.
Una vez que ella se fue, entre y caminé directo hacia donde estaba el vino.
Me serví una copa y bebí sintiendo a mi garganta arder.
Tenía que tratar de ganar el corazón de Anne nuevamente, antes de que ese tal Jacob me ganara a mi chica.
Se que ella no era un juego, pero realmente es y quiero que sea por siempre mia.
A la mañana siguiente me levanté y luego de alistarme tome las llaves de mi auto.
— ¿Ya se va señor Basch? - dijo Ellie saliendo detrás de mi.
— Si, puede tomarse el dia libre, no llegaré para el almuerzo.
— Esta bien, muchas gracias - dijo ella con una sonrisa, asentí y caminé hacia la cochera.
Me estacioné fuera de la casa de Anne y toqué la bocina. Esperé unos minutos pero nadie salía.
Me bajé del auto y caminé hacia la puerta para tocar reiteradas veces el timbre.
— Ya lo he oído - la puerta se abrió mostrando a Anne recién levantada. Sus cabellos estaban alborotados y estaba en su pijama.
Sonreí, incluso así se veía muy linda.
— Lo siento, creo que vamos sobre la hora - miré mi reloj.
— Ugh - ella rodó los ojos - Fanny, James vino por tí - gritó hacia las escaleras y luego volvió su mirada hacia mi.
— Ni aún en vacaciones puedo dormir hasta tarde, esto apesta - hizo una mueca.
— Nena, no te quejes. Tu volverás a dormirte mientras yo tengo que revisar miles de papeles en todo el día.
— De verdad lo lamento por ti - suspiró.
— Bien estoy aqui - llegó la otra chica - lamento la tardanza.
— No hay problema, es lo que hacen todas las mujeres - me encogi de hombros.
— Mejor vayan, antes de que este hombre comience a largar palabras machistas. - ella rodó los ojos.
— No es machismo, es realismo - Sonreí - sigue descansando.
— Suerte - ella me sonrió de vuelta y cerró la puerta.
— Veo que sigues enamorado de mi amiga - dijo Fanny mientras se abrochaba el cinturón.
— ¿Se nota demasiado? - encendi el auto.
— Mas que demasiado - ella sonrió de lado.
— Lo estoy, no he podido olvidarme de ella nunca.
Sabía que cualquier palabra que saliera de mi boca, ella se lo diría.
— Ella también - la miré de reojo - me mataría si supiera que te dije esto.
— ¿Te dijo algo sobre mi?
Esto comenzaba a interesarme.
— No - se encogió de hombros - pero sus actitudes me lo dijeron todo. Ese dia en la boda, cuando te vio, puedo jurarte que temblaba. Y anoche no quería ir a la cena, se encontraba totalmente nerviosa y cuando regresó se veia demasiado feliz.
— Si, hicimos las pases - Sonreí - decidimos quedar como amigos.
— Sorprendente. No cualquiera se vuelve amigo de su ex - ella asintió mirando la ventana - probablemente si yo viera a mi ex le vomitaria en la cara.
— Espero que ese chico nunca tenga la desgracia de cruzarte - ella largó una carcajada.
Una vez que llegamos al hotel , ambos nos bajamos y nos dirigimos hacia dentro.
— Buenos dias señor Basch, que placer verlo de nuevo - dijo una de las encargadas.
— Buenos días - asentí - solo vine de pasada, escuché que necesitaban una recepcionista ¿ya encontraron una?
— Por ahora no encontramos ninguna que cumpla con los requisitos señor.
— Genial, porque aqui hay una chica que podría ocupar su lugar - me di la vuelta y le hice unas señas a Fanny para que se acercará.
— Bueno, podríamos empezar con la entrevista y - la interrumpí.
— No hace falta que la entrevisten. Es recomendada por mi.
La encargada me miró un poco sorprendida, pronto asintió.
— Bien ¿comenzarás ahora? - esta miró a Fanny.
— Claro - sonrió.
— Bueno, entonces bienvenida al hotel. En breve te diré algunas instrucciones. Señor Basch ¿puedo ayudarlo en algo más?
— No - negué con mi cabeza - en unos días necesito que me envíen los papeles para ver si todo esta en orden.
— Por supuesto - dijo ella con una sonrisa. Asentí.
— Me voy, que tengas un buen dia - miré a Fanny, ella sonrió.
— Gracias, señor Basch - dijo burlista.
Una vez que salí de aquel hotel, volví a mi auto para ir hacia la empresa.
No quedaba tan lejos así que no tardé en llegar.
— Buenos días señor Basch - las empleadas comenzaban a saludarme.
— Buenos días - les sonreí.
Cogí el ascensor para llegar a mi oficina, allí estaba Ara sentada ojeando una revista de moda.
Al notar mi presencia alzó su mirada.
— Vi tu mensaje, cuentame todo.
Luego de contarle todo lo que habia pasado, Araceli se mostró realmente feliz.
— No pienses en ese compañero suyo, aprovecha que ella ahora esta aqui.
— De solo pensar que otro besó sus labios me pone la sangre a hervir - hice un puño en mis manos - ¿es asi como se sintió ella?
— Ella de seguro se sintió peor, pendejo - me miró mal.
— No le faltes el respeto a tu jefe.
— Disculpe señor Basch - rodó los ojos.
— ¿Que tenemos para hoy? - suspire rogando que no sean papeleos.
— Papeleos - me tiré sobre el espaldar de la silla - no es mi culpa que tu padre decida hacerse cargo de muchos hoteles - ella se encogió de hombros.
— Pero si es su culpa de morirse y dejarme todo esto a mi.
Ella negó con su cabeza y caminó hacia la puerta.
— Si necesitas algo me llamas - estaba a punto de irse pero la detuve.
— Traeme el desayuno - ella me miró y asintió.
Cuando Ara se fue, saque mi movil y le envié un mensaje a Zach
Necesito que me pases el numero de Anne.
Anne
Me levanté casi al medio día, ahora si que me sentía mas sola que nunca.
Luego de hacer mis necesidades, bajé a prepararme el desayuno.
Estaba viendo las noticias cuando el timbre sonó. Me levanté de un salto y casi corrí hasta la puerta.
— Buenos días ¿usted es Anne Jhonson? - vi a un sujeto desconocido.
— Si, soy yo - frunci el ceño.
— Bien, le trajimos su vehiculo. Necesito que firme aquí - luego de firmar, el asintió - muy bien que tenga un buen día.
— Igualmente - Sonreí amable.
Luego de que el se fuera miré a mi auto y sonreí.