Narra Scarllet.
Ya han pasado 6 meses y algo más.
Me topo con el de vez en cuando, hablamos de cosas estúpidas del trabajo y el sigue su camino; al igual que yo el mío.
Hoy es como la décima vez que pienso en esto, en aquel día que salió casi huyendo.
Me limito a mirar toda la oficina y suelto un suspiro, tengo lágrimas en los ojos y me siento aún peor por dentro.
No puedo creer que pasara tan poco y yo sienta tanto por el. Aquella noche en que quedó con mi vecina, me dolió tanto, fue una de esas noches de palomitas y café, solitaria y melancólica.
Pero no puedo esperar más, soy su empleada, una chica menor y no parezco ser de su estilo.
Más razones para no comer y que mi vida sea una mierda.
Tocan la puerta de mi oficina.
Me exalto, respiro ondo, arreglo mi presencia y respondo un: "Adelante".
Al entrar es la secretaría, me observa detenidamente y dice:
-hola Srta. Switt, el Sr. Kaprow desea verla- sonríe amable y le devuelvo el gesto- buen día- se retira.
¿Qué haré?
Ahora tengo que hablarle, verlo a la cara y fingir que nada ocurrió.
Al llegar, me detengo a descansar y luego continúo, toco la puerta y espero que el me de el consentimiento, lo hace, entro y cierro la puerta.
Al mirarlo el está de espaldas a mí, observando el paisaje de California por su pared de cristal, no me atrevo a acercarme, solo me limito a quedarme parada y observarlo.
- buen día- Dice el, sin si quiera voltearse- señorita Switt, me alegra verla en éste momento- dice luego de darse la vuelta.
Es tan perfecto.
-¡cállate scarllet!- dice mi subconsciente. Claro que la ignoraré.
-digo lo mismo, Sr. Kaprow- me limito a decir, lo mas gentilmente posible- ¿por qué me llamó?- digo llamando su atención.
-quería felicitarla por un excelente trabajo- dice sonriendome de lado.
- bueno...- digo bajando la mirada, mis mejillas se calientan- Se lo agradezco- Creo que ya debería irme, pero no quiero.
He sufrido tanto por este hombre, lo que nunca había hecho por nadie. En resumen éstos 7 meses han sido un infierno para mi.
Estoy muriendo de los nervios y creo que ya debería irme; pero no quiero, así que no realizo comentario sobre el tema.
- Señorita Switt- dice sin saber que decir, pero igual de frío y calculador.
-seré directo- dice seriamente y hace una breve pausa- sé que no es una mujer experimentada- hace una páusa y sonríe- sé que le Atraigo; al igual que usted me atrae a mi. No pienso limitarme más- muerdo mi labio para aguantar la emoción, ésto solo me sucede con él, creía que eso de gemidos, esos gritos, gruñidos y jadeos... Era falso, para dar emoción, gracia y erotismo a aquellos actos, hasta que lo conocí a el.
me estoy muriendo, ésto debe ser broma, seguro me están grabando, para luego burlarse de mi, por creer que un multimillonario, guapísimo y mayor se interesaría en una tonta como yo.
-¿no dirá nada?- pregunta con algo de burla en su voz, mientras alza una ceja y yo como semáforo ambulante que soy; me sonrojo.
- no entiendo porqué usted se sonroja tanto- dice en forma de reproche, indignado.
Me siento como una basura en éste momento, el me gusta, es más, Desde el 2do mes que llevaba conociéndolo empecé a quererlo, entonces el me trata como basura.
Además de la presión emocional y duda que llevo en mi.
¿lo merezco?.
Sigo con mis estupideces de débil.
Una lágrima baja por mi mejilla, bajo la cabeza inmediatamente, no puedo permitir que el me vea, seguro que debe ser un espectáculo para el, por desgracia el está casi frente a mí, así que debió notarlo.
Al fin y al cabo lo miro, de todas formas él lo notó, está observándome atónito.
Respondo:
- lo siento, no intento hacerlo, es que sucede inconscientemente- las lágrimas caen descontroladas por mis mejillas y el me observa horrorizado, las seco como puedo, pero no se detienen, acomodo detrás de mi oreja un mechón de cabello, intentando calmarme y continúo.
- Lo siento... No quería incomodarte- digo a penas- y sobre lo anterior, no fue mi intención fastidiarte yo...- no puedo más... Vómito verbal. Las lágrimas salen descontroladas de mis ojos, quisiera decir tantas cosas, pero sería algo muy estúpido.
Necesito irme.
empiezo a caminar a la puerta lo más deprisa que puedo, pero antes de llegar a la puerta unos brazos me detienen fuertemente, y delicadamente me giran.
Lo miro a los ojos, los tiene extremadamente abiertos, está casi de mi color, definitivamente está horrorizado.
- Scarllet ¿qué sucede?- dice asustado.
Me sorprende que me llame por mi nombre, sigo llorando, seco todas las lágrimas que puedo y digo- nada, de verdad, ya me iré, lo siento... No quería molestar- digo en susurros mientras el me abraza y acuna en su pecho.
- no me molestas- responde lentamente. Empiezo a creer que siente lástima por mi- me encantas Scarllet, no llores, no quise lastimarte- dice desesperado.
Yo no entiendo ¿por qué se burla de mi? Jamás quise ésto, tenía la estúpida idea que el también podría quererme o algo parecido, pero ya veo que no.
- ¿por qué te burlas de mi?- digo despegandome y observandolo con el ceño fruncido.
- no me burlo, es cierto- dice confundido.
- pero yo- permanezco callada e intento calmarme, por 5 segundos- Creía que... Usted... -digo aún más confundida.
- ¿sabes por qué no quiero que te sonrojes?- dice casi coqueto.
Dios, me vuelve completamente loca.
-por... ¿por qué?- pregunto confundida, el me hala y abraza nuevamente, estoy nerviosa.
Mira hacia abajo, yo arriba y así nos vemos a los ojos en el abrazo... Parezco un miniom de seguro.
Esta posición es tan tierna y romántica... Quisiera quedarme así con el toda la vida.
Se baja un poquito para acercar su cabeza a la mía y dice en un susurro dulcemente:
- no te imaginas como me pones, cada vez que te sonrojas o te muerdes el labio- con voz gruesa y ronca.
Sonríe de lado y baja un poquito más, me da un beso tierno y rápido en la frente.
Sonríe de lado y dice:
-No te imaginas lo duro que me pones con solo mirarme, hablar, sonrojarte o morder tu labio como siempre lo haces- se remoja los labios y luego sonríe un poco.
Debo estar como un tomate.
Acabo de darme cuenta de que estoy mordiendo mi labio inferior, dejo de hacerlo rápidamente y abro mis ojos como platos.
Lo miro y el suelta una carcajada... Seguimos en la misma posición.
-eres tan pequeña- dice con voz dulce.
- no es cierto- digo un poco avergonzada por su comentario.
Suelta otra carcajada.
-claro que si- dice con ternura.
se acerca y besa mi frente nuevamente y sin más, éste es el mejor día de mi vida.
Vota y comenta.