Narra Merlina.
Al despertar me di cuenta que son las 8:30 a.m. y yo entro a las 9:00 a.m. a trabajar.
Me coloco un suéter n***o, unos jeans azul claro y unos tenis blancos, lo sé, soy demasiado básica... en fin, corro de forma alocada al trabajo.
Sonrío al recordar como conocí a mi mejor amigo, Ryder ha sido luz en mi vida desde que nos conocemos.
Flashback.
abro la puerta de servicio apresurada, mi celular choca con dicha puerta y para colmo choco con alguien, pierdo el equilibrio y éste me atrapa antes de caer.
- más cuidado- dice un chico de ojos verdes hermosos.
-yo... Lo siento, fue un accidente- señalé mi celular y asentí.
Mantengo la mirada en el suelo, me acerco y tomo el celular- era el celular, se había caído- el me mira gracioso, no hay que esforzarse mucho para notar su mirada burlona.
Esperen un minuto.
- ¿qué hacías ahí? Es solo para empleados- digo en referencia a la puerta.
- te invito el desayuno- dice éste y me sonríe.
Rayos, tengo hambre y quiero hablar con él... Pero tengo que trabajar, además ¿por qué ignoró mi pregunta.
- trabajo aquí y voy tarde- digo y le sonrío.
Acomodo un poco mi mochila y miro sus pies, lucen muy grandes.
Escucho su risa y yo asiento, me coloco derecha y vuelvo a asentir.
- nos vemos luego- digo y frunzo las cejas, al tiempo que paso por su lado.
- descuida, tienes el día libre- dice éste sonriendo y guiñandome el ojo.
- no creo- digo burlonamente.
- claro que sí. Descuida, es mío el lugar y se nota que tienes hambre- dice burlón, mientras me repasa completamente.
- ¿qué?- pregunto algo incrédula.
El se agacha un poco, poniéndose casi a mi altura.
- así es, señorita- dice y sonríe burlón.
-está bien...- respondo rendida, el sonríe.
Nos sentamos en una mesa.
El pide un sandwich para mi, otro para él y unos jugos.
-¿cuál es tu nombre?- me pregunta.
- Scarllet- digo, luego de tragar el bocado- ¿y el tuyo?- pregunto.
- Ryder- dice sonriendo.
- lindo nombre- me mira burlón y niega.
- el tuyo lo es- yo sonrío- ¿qué edad tienes?- pregunta.
- 21- digo, él se sorprende.
-pensé que eras mayor ¿aún estás en la escuela?- pregunta recostando su peso en el espaldar de aquél sofá.
- no, salí hace 2 años ¿qué edad tienes tú?- pregunto.
- ¿qué piensas estudiar?- pregunta interesado.
- es complicado- digo tomando del jugo.
- dime- dice.
-primero dime tu edad- respondo achinando los ojos.
- 30- dice sonriendo.
Alzo las cejas y niego. Sorprendida, así me siento.
- pues, realmente yo quería estudiar leyes en Conericounts...- digo tratando de aligerar el ambiente y el sonríe- pero no tengo mucho dinero y me ofrecieron la beca en Yeil, así que estudiaré medicina- digo y el sonríe.
- medicina- dice- yo estudié neurocirugía, mercadeo, algunos tipos de cirugía también- dice y me sonríe.
- pero eres muy joven- digo alzando las cejas sorprendida.
- si, pero cuando eres muy aplicado te dan esa opción si pagas algo más- dice éste y sonríe falsamente.
No tenía idea.
- creo que debería irme a trabajar- digo señalando la recepción.
- no bromeo, hoy tienes el día libre- dice sonriendo.
- gracias- digo y río.
- ¿novios?- pregunta.
- ninguno- digo y él sonríe- ¿tú?- ojalá estas preguntas sean por interés propio.
- no, ya sabes, nada serio- yo hago una mueca y el ríe- ¿primer beso?- yo río.
- confidencial...- el ríe- ¿tú?- pregunto luego de reir.
- 9 años- me mira discretamente y reímos- nunca habían respondido mis preguntas tan rápido- dice Tomás riendo.
Yo solo niego y río.
Fin del flashback.
3 meses después.
Al fin salí de la estúpida clínica.
Flashback.
Iba entrando a la cafetería, saludé a Tomás, tomé algunas órdenes y luego las busqué, cuando llevaba la última me dio un mareo, casi igual que siempre, siempre me sucede, pero nunca en el trabajo.
Caí y todo cayó encima de mí, lo demás no lo recuerdo.
***
Una luz potente no me permite abrir los ojos, con éstos cerrados aún así sigo segada.
Al pasar el tiempo los abro y pestañeo varias veces, para acostumbrarme a la luz.
Estoy en un cuarto blanco, un suero es transmitido a mi cuerpo y mi cabeza duele. El hambre no tarda en aparecer, además de en mi boca un sabor metálico.
Alguien entra a la habitación.
Observo a esta y por ella entra Ryder, no se percata que ya desperté suspira y se sienta en un gran sofá n***o, al lado de unas ventanas de cristal ahumado.
- hola- digo. Mi voz sale ronca y débil, al parecer llevo un buen rato aquí.
El alza la mirada, al ver que estoy despierta se acerca rápidamente.
Al estar frente a mí sonríe.
- Scarllet- susurra y sonríe nuevamente, mostrandome toda su dentadura, blanca y perfecta.
***
Tomás me contó lo sucedido y demás, fue bastante bueno, me despidió del trabajo y me contrató como secretaría principal en algunas de sus empresas, dice que como mesera soy un desastre... Al principio me sentía mal, pero tiene razón.
- ¿alguien a quien pueda llamar?- pregunta Tomás. Me mira a los ojos de manera fría.
-nadie- digo, el frunce el ceño.
- ¿padres, algun amigo o familiar?- me observa atento.
-nadie- digo nuevamente, el me mira sorprendido.
-¿qué sucedió? -pregunta extrañado.
- solo... mi mamá me abandonó cuando era bebé- hago una pausa, el frunce más el ceño- mi papa murió hace un año- el me observa atento- amigos no tengo... nunca he tenido- digo.
- ahora tienes uno- dice éste, yo sonrío- quiero que sepas que puedes confiar en mi, puedes contar conmigo con todo lo que necesites. Si necesitas que alguien te escuche, también estaré ahí- dice y toma mi maño, mientras mira mis ojos y sonríe.
Sus ojos tienen un brillo inigualable, sus ojos lucen de un color esmeralda, adorable.
Todo ésto me asusta, he empezado a sentir muchas cosas por el... Y debo admitir que no son solo de amigos.
Ésto me debrime, no quiero arruinarlo todo nuevamente, al igual que siempre.
Así que digo algo de lo que se que me arrepentiré.
-gracias- digo y el asiente, pone sus labios como una fina línea y luego suspira- ¿seremos mejores amigos?- pregunto, el ríe, mira hacia el suelo y luego a mí.
-lo intentáremos- ambos reímos.
Fin del flashback.
Lo extraño tanto.